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Limpieza y mantenimiento de fachadas

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Actualizado 17/03/2017 12:02:49
Redacción

¿Cómo embellecer la apariencia exterior de nuestro inmueble?

Tener una fachada limpia no es una tarea fácil. Tanto los hogares particulares como los edificios de negocios e instituciones buscan ofrecer siempre su mejor cara ante los visitantes. Mantener una fachada en buen estado dice mucho del edificio y de la actividad que en él se desarrolla. Sin embargo, hay un sinfín de factores que atacan a la superficie de los inmuebles impidiendo mantener la apariencia atractiva del edificio.

La continua exposición a las inclemencias del tiempo afecta particularmente a las superficies de los edificios. Cuando llueve, las partículas de suciedad que se depositan sobre la superficie de la fachada son arrastradas por el agua hasta penetrar en el interior de la superficie porosa del revestimiento. Si este proceso tiene lugar, la fachada queda sucia permanentemente.

Las manchas blancas que aparecen en algunos tipos de ladrillo, como el ladrillo caravista, también son el resultado de la acción de la lluvia que penetra en el mortero de la junta y disuelve las sales del interior que salen hacia la superficie. Este proceso, conocido como eflorescencia, también afecta a las tejas y lo pisos cerámicos o de hormigón. La vegetación también afecta a las fachadas, especialmente en las zonas con humedad, donde los musgos y los líquenes cubren oquedades y fisuras deteriorando las superficies. Es recomendable retirar este manto verde que deteriora tanto física como químicamente los materiales.

La polución atmosférica es otro de los factores implicados en la suciedad que se acumula en las superficies de los edificios. La mayor incidencia procede de las partículas en suspensión en el aire provocadas por los motores térmicos de los automóviles que, según los expertos en materia de rehabilitación y limpieza, son las causantes de entre un 30 y un 40 por ciento de la suciedad exterior de los inmuebles.

Pero la suciedad no es sólo fruto de la contaminación o los factores naturales, la proliferación de graffitis o pintadas también contribuye a la degradación estética y la alteración de los materiales del edificio.

El proceso de limpieza

Contratar el servicio adecuado es fundamental a la hora de tratar la superficie de nuestro edificio. Utilizar el método de limpieza correcto es esencial para evitar la erosión de los materiales y los daños en los elementos de ornamentación del inmueble. Para ello existen empresas especializadas que estudian previamente el tipo de material de la fachada, así como su estado de conservación y el tipo de suciedad que presenta con el fin de ofrecer el servicio más adecuado.

El tratamiento ideal para las paredes ha de ser lo más superficial y lo menos abrasivo posible. Y además, debe de reblandecer la suciedad para que se desprenda evitando que ésta se disuelva y penetre aún más en el material.

Una de las técnicas más empleadas por los servicios de limpieza es la proyección de un chorro de agua fría o caliente, a baja o alta presión, sobre las paredes. Esta técnica retirará las partículas de polvo, arenilla y suciedad sin dañar el revestimiento y se puede aplicar también sobre persianas, jardineras, vidrios y maderas. Otro método similar, aunque conlleva más tiempo, es la limpieza con chorro de arena en seco. Este procedimiento es complementario al anterior, y se recurre a él cuando la costra negra de suciedad es más gruesa o cuando las fachadas contienen elementos más sensibles. La ventaja del chorro de arena es que permite al operario ver cómo va quedando la superficie de manera directa, sin esperar a que se seque.

Las fachadas policromadas o con riesgo de desprendimiento pueden ser limpiadas con aparatos de ultrasonido, un sistema sofisticado que elimina la suciedad a través de ondas sin dañar al material de base. La limpieza química, basada en el uso de arcillas con un gran poder absorbente, o la limpieza mecánica, con herramientas eléctricas o instrumentos manuales como cepillos o rasquetas, también son técnicas utilizadas por algunas empresas cuando la suciedad es más superficial.

Además, evitar las pintadas de graffiti también es posible mediante la impermeabilización de la fachada. La utilización de ciertos productos, que tapan el poro del material sin modificar su aspecto, impedirá que el spray se adhiera posteriormente a la superficie. No podemos olvidarnos de las ventanas, las empresas especializadas en la limpieza de vidrios disponen de andamiaje externo e infraestructuras de colgado para limpiar que los cristales externos de los edificios queden como nuevos.

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