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HOGAR

Cómo mejorar la seguridad de tu inmueble

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Actualizado 28/03/2017 13:47:30
Redacción

Los cierres metálicos, una garantía ante hurtos e incendios

La seguridad es una de las preocupaciones que cualquiera, en mayor o menor medida, tiene respecto a su vivienda, negocio o comunidad de vecinos. La prevención frente a factores como los hurtos y los incendios es primordial para mejorar la seguridad de nuestro inmueble.

El último Balance de Criminalidad, publicado por el Ministerio del Interior, señala que el pasado año se cometieron 112.925 robos con fuerza en domicilios españoles. Aunque las cifras se han reducido un 2,1% respecto al año anterior, las autoridades continúan advirtiendo sobre la proliferación de esta actividad delictiva gracias a nuevas técnicas que facilitan el robo a los ladrones y que hacen que reforzar las medidas de seguridad físicas del inmueble sea una prioridad.

Asimismo, los incendios en los hogares continúan dejando cada año una dramática cifra de víctimas mortales, entre las que se encuentran principalmente los mayores de 65 años. Las viviendas más antiguas suelen tener niveles de seguridad peores que los de los inmuebles nuevos por lo que es recomendable aumentar la prevención y no descuidar la seguridad en ningún momento.

El material adecuado

De acuerdo al Código Técnico de la Edificación, el documento publicado por el Ministerio de Fomento donde se establecen las reglas y procedimientos para cumplir las exigencias básicas de seguridad en caso de incendio, las principales premisas que deberemos tener en cuenta a la hora de seleccionar unos materiales u otros en nuestro edificio son: que no propaguen el fuego, que soporten la exposición a las llamas el tiempo suficiente para evacuar el edificio, y sobre todo que no emitan humos o gases tóxicos.

El aluminio es uno de los materiales que mejor responde a estas necesidades. Se trata de un producto que tiene un alto punto de fusión (660º) y que además no emite gases tóxicos por lo que se convierte en la base ideal tanto para puertas como para ventanas o diferentes tipos de cerramientos. Además, el aluminio puede soportar hasta 700 Tn/cm² ejerciendo gran resistencia, lo que proporciona una alta seguridad ante los ataques de intrusos.

Medidas específicas

Además del tipo de material existen elementos físicos específicos para aumentar los niveles de seguridad de un inmueble. Las puertas resistentes al fuego o “cortafuego” se caracterizan por un aislamiento térmico y un diseño estructural que contrarresta la dilatación metálica, producto del aumento de las temperaturas, generando dos sistemas térmicos que protegen las vías de escape. Este tipo de puertas, generalmente metálicas, se clasifican internacionalmente en función de su grado de resistencia al fuego, que varía según el tipo de material aislante de su interior. Las puertas cortafuego permiten minimizar los riesgos de un incendio y su propagación.

Las persianas metálicas, formadas por pequeñas y alargadas planchas de metal que se enrollan sobre si mismas, son otro gran elemento de seguridad, principalmente utilizado por empresas o locales de negocios. Este tipo de persianas, que pueden ser manuales o automáticas, tiene múltiples versiones entre las que destacan las de aluminio reforzado, las de concha o las de chapa perforada. La revisión y renovación de las persianas debe de realizarse periódicamente para asegurar que la protección frente a los robos es eficiente.

Aunque pueda percibirse como una opción obsoleta, las rejas de seguridad actuales también cumplen con su objetivo sin dejar de lado los criterios estéticos de los edificios. Rejas correderas, fijas o desmontables, con líneas sencillas o con elementos de herrería, son muchos los diseños que hacen que las rejas dejen de ser una solución de seguridad de antaño para ser un elemento moderno y renovado muy recomendable.

Los vidrios de seguridad son otra opción a tener en cuenta para proteger nuestro hogar o nuestro lugar de trabajo contra el robo, el vandalismo o las roturas. El vidrio templado o el vidrio laminado son los dos tipos más empleados en la construcción y arquitectura de interiores. La elasticidad de sus materiales convierte a este vidrio en un foco de resistencia ante cualquier impacto, de ahí que se recomiende su instalación para alcanzar un nivel de seguridad excelente.

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