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ENTREVISTAS

"Una valoración por la gente de tu oficio y en tu tierra es oro"

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La intérprete palentina,en el momento de recoger el premio a la mejor actriz de Castilla y León
Actualizado 03/04/2017 11:28:33
Jose Rojo

Mercedes Herrero Pérez, actriz, directora y dramaturga

El Día Mundial del Teatro –que se conmemora el 27 de marzo– del presente año será recordado para siempre en la memoria de Mercedes Herrero (Palencia, 1967) porque en dicha efeméride recibió el premio a la mejor actriz de Castilla y León, un galardón que concede la Unión de Actores de la región y que le fue entregado en la sala Concha Velasco del LAVA (Laboratorio de las Artes de Valladolid).

Su interpretación en ‘Acunar al viejo árbol_acto de acompañamiento’, obra que sube a los escenarios Pez Luna Teatro –compañía fundada por la galardonada–, ha sido determinante a la hora de conceder dicho reconocimiento a esta “creadora artística” palentina que lleva media vida –25 años– dedicada en cuerpo y alma al teatro vanguardista. Herrero, que tiene como compañero de compañía y de vida a Patxi Vallés, se siente agradecida y feliz con esta distinción y asegura que va cumpliendo sus sueños profesionales “porque me rodeo de gente que trabaja mucho y que pasa la vida formándose”.

Pregunta. ¿Actriz o creadora escénica?

Respuesta. Creadora escénica. Soy trabajadora social, de formación, y después estudié cuatro años interpretación en la Escuela de Arte Dramático de Valladolid. Nada más acabar empecé a germinar Alkimia 130, una asociación cultural, integrada por gente de distintas sensibilidades artísticas (educación, música, teatro,…), en la que hacíamos teatro de calle. Al cabo de tres años, presentamos el espectáculo ‘Arde’, que triunfó rápidamente fuera de Castilla y León; eso nos obligó a convertirnos en compañía teatral. De las 16 personas que estábamos en Alkimia, 12 nos hicimos empresarios de la compañía. Pero a Castilla y León le cuesta recibir a los suyos, le cuesta acoger…

P. ¿Fueron difíciles los inicios en una ciudad tan pequeña como Palencia a la hora de presentar espectáculos vanguardistas?

R. La creación de todo el equipo era desbordante y pronto se nos abrieron puertas, eso sí, fuera de nuestra comunidad autónoma. Nos sentíamos poco cuidados por nuestro ‘papá’ y nuestra ‘mamá’, aunque eso hizo que siempre estuviéramos conectados con el exterior. Nuestro lenguaje era diferente y fue entrando muy poco a poco en Castilla y León. En Palencia siempre tuvimos un fuerte núcleo humano que nos apoyaba. Al ser personas que participamos en muchas asociaciones culturales y sociales, abríamos los procesos de creación, hacíamos mucho debate y se creó un rico público que nos seguía. Pero no nos sentíamos apoyados por los gestores culturales.

P. ¿Hoy, los palentinos son más receptivos ante las nuevas tendencias artísticas?

R. No es que el palentino o el castellanoleonés no sean receptivos, sino que la programación cultural no opta por ofrecer propuestas arriesgadas; lo nuevo asusta. Cuando se confirmó que me iban a entregar el premio, muchas voces nos decían: “Por fin”, “ya era hora”,…

P. ¿A qué le ha sabido el reconocimiento de mejor actriz de Castilla y León?

R. Yo en este momento digo “sí” serena. Desde hace mucho tiempo estoy contenta con mi trabajo. Y digo “gracias” a mis compañeros de Castilla y León, quienes quizás antes no han podido valorar nuestro trabajo porque no hemos actuado mucho por casa.

P. Noto cierto regusto amargo…

R. No, de verdad, pero ya no tengo veinte ni treinta años. Estoy encantada de que mis compañeros me valoren, aunque tampoco me sorprende. Llevamos muchos años haciendo un trabajo de calidad. Estoy encantada de recibir este premio, que siento y hago extensible a todos los que integramos Alkimia y Pez Luna. Ha sido verdaderamente bello recibirlo por la cantidad de gratificaciones que hemos recibido a nivel humano, artístico,… Ante este galardón sólo puedo mostrar agradecimiento y felicidad.

P. Además, el premio le puede reportar más contratos en su tierra…

R. No lo sé. Ojalá. Quizás, a partir de ahora las personas responsables de programar cultura y que pueden estar un poco alerta ante nuestras propuestas, al sentir que los del oficio nos han valorado, descubran nuestra calidad y que nuestros trabajos gustan al público. Nosotros estamos ahora en tiempo de siembra y, en este momento, una valoración por la gente de tu oficio y en tu tierra es oro.

P. Alkimia 130 surgió en 1995 y se mantuvo durante 16 años. ¿Qué le queda de la esencia de este colectivo?

R. Todo. Es imposible perderlo. Sigue siendo mi sueño…

P. ¿Es un proyecto aparcado con posibilidad de retomarlo?

R. Alkimia fue para mí como una joya en bruto: gente muy ilusionada por el arte, con mucha ideología humanista, muy libre, mucha investigación,… Y cuando llegó la crisis, el teatro de calle en España relegó a los espectáculos grandes y dio más protagonismo a pequeños montajes circenses. Por lo que disminuyeron las contrataciones, fuimos realistas y decidimos aparcar el proyecto, que ahora está dormido. Entonces, cada uno de los integrantes buscamos otras alternativas; en mi caso, Pez Luna.Es muy difícil retomar Alkimia como cuando lo dejamos…

P. Con Pez Luna pretende dar visibilidad a cuestiones humanas presentes en la vida cotidiana pero en las que no se ahonda suficientemente…

R. Yo he trabajado mucho a partir de entrevistas de vida, entrevistas a gente cotidiana con nombres y apellidos, aunque tendiendo siempre hacia un discurso universal. El nombre Pez Luna viene de un personaje del teatro surrealista de Lorca, de la obra ‘El público’, que dice: “Yo quiero ser un pez luna”. Siempre he tenido la sensación de que el pez luna es el que sale de lo oscuro del océano y salta y pasa el agua, la tierra, el aire,… Y sí es cierto que hay una obsesión en mí por dar visibilidad a temas escondidos que pienso nos atraviesan y nos van por piel. Pez Luna utiliza un ritual sanador, más íntimo y humanista que Alkimia, más de piel.

Un intelectual decía de un director teatral que a mí siempre me influyó (Eugenio Barba), que a pesar de tener 80 años seguía contando cosas porque aún tenía herida. Y yo me siento una creadora con herida, creo desde ahí.

Leo muchos textos de teatro, pero a mí me provoca la prensa. Cualquier noticia que veo o escucho sumado a las vidas de seres humanos que me inquietan son mi motor de creación.

P. Usted se muestra personal y profesionalmente como una reivindicadora de los derechos de la mujer.

R. Desde hace mucho y desde mi mundo educativo. Cuando estudiaba trabajo social y cuando formaba a formadores, trabajé mucho en educación en valores, igualdad, educación para la paz,... El tema del género me vertebra. Biográficamente, vengo de una historia de maltratadores cercana y eso te abre los ojos al mundo de una determinada manera. Para mí la invisibilidad del género femenino tiene que ver con la invisibilidad de otros muchos grupos de población.

P. Los cuentacuentos también forman parte de su currículo.

R. Sí. El actor de nuestro teatro documento es un contador del mundo. El actor de nuestro teatro para la infancia es un personaje de cuento, cuenta jugando en escena. El mundo del cuento me llegó por la educación y el ocio y tiempo libre. Después, con los años, me llegó el contador para adultos, la persona que cuenta desde sí mismo, desde el abismo, el mismo abismo que tiene el actor de calle. Y, poco a poco fui entrando en la infancia, me daba mucho respeto, porque los niños son puros y transparentes. Hoy, el cuento es ya imprescindible para nuestros espectáculos de teatro para la infancia, ya que solemos partir de cuentos, no de textos dramáticos.

P. ¿Reclama la participación del público en sus espectáculos, tanto para adultos como para niños?

R. Me parece necesario aclarar la palabra participación. Para mí participar es mirar de cerca, mirar a los ojos; tiene que ver con una comunicación directa, cercana,… Yo, en los espectáculos, necesito ver.

P. ¿Qué busca bajo la coordinación de La Casa del Agua y de la sala Encoarte?; ¿son proyectos paralelos?

R. Sí, son paralelos. Todos son hijos, gérmenes, de Alkimia. La Casa del Agua surgió cuando Alkimia era asociación cultural. Cuando en una ciudad hay formación de teatro, hay público potencial. En Alkimia había gente que le gustaba la educación y desde ahí comenzaron a organizarse talleres que atrajo a mucha gente adulta. Nuestro fin no era enseñar teatro, sino enseñar a disfrutar del teatro.

Y paralelamente está la sala Encoarte, la mantenemos cuatro creadores independientes; es el espacio de ensayo de Pez Luna y allí se han producido espectáculos muy interesantes por parte de distintas compañías teatrales, aunque enganchaba mucho el momento ‘post’. Una vez que finalizaba el espectáculo, se generaba una comunicación entre el público y los actores; era un teatro de cercanía. Nosotros abríamos Encoarte en nuestro tiempo libre y ahora ya apenas tenemos ese tiempo.

P. ¿Su profesión le ha permitido siempre vivir de ella?

R. Sí. Otra cosa es que yo me he conformado a vivir durante muchos años con mínimos. Te alimentabas de otras cosas…

P. ¿Qué radiografía haría de la situación actual de sus colegas de la región?

R. La realidad es pequeña, quizá… pobre, en el sentido que es muy costoso crecer y mantenerse. Antes se creaban muchas compañías de teatro y ahora es difícil que surjan nuevas. Además, a las compañías de Castilla y León no nos dan mucho trabajo en nuestra región, lo contrario a lo que sucede en otras comunidades autónomas

No sé que pasa en nuestra tierra. Es como si cerrase ojos a lo suyo propio. Y no entro en el victimismo; es algo que mamo. Esto de “nadie es profeta en su tierra” tiene determinado peso en Castilla y León. En nuestra región no hay mucho contacto entre los gestores culturales y las compañías teatrales; convendría programar congresos periódicos y así abrir vías de comunicación.

P. Como actriz, ¿ha alcanzado sus metas?; ¿le quedan muchas pendientes?

R. Soy positiva por naturaleza, muy hormiga y suelo funcionar con el sí. Me muevo por la ilusión y por el trabajo y si me cierran una puerta, busco otra. Y sí, voy cumpliendo mis sueños con paciencia y constancia, gracias al equipo humano y artístico del que me rodeo.

P. ¿Le gusta trabajar más en comunidad que en solitario?

R. El teatro nunca puede ser solitario. No me gustaría ser una actriz independiente y no llamo a la puerta del cine. Me llama más el veneno del teatro, que es el instante. Creo en mi identidad y para el teatro en el que yo creo se necesita colectivo.

P. ¿Pez Luna está tejiendo un nuevo proyecto teatral?

R. Ahora estamos respirando porque llevamos seis años sin parar de crear. En estos momentos tenemos un amplio abanico de trabajo y estamos intentando que camine por todo el territorio nacional. Estamos con ‘Acunar…’, ‘Exhumación’, ‘Una flor en la nevera’, ‘Saber que se sabe’, y una buena maleta de teatro para la infancia,…

P. ¿Qué grado de satisfacción le ha dado el teatro en su vida?; ¿lo es todo?

R. Es mucho. Para mí el teatro es necesidad, no por el teatro en sí, sino por el hecho de comunicar.

Personalísimo

"Mi gran defecto es que a veces veo poco al otro"

- Signo del horóscopo… Cáncer.

- Vicio confesable… A veces el trabajo.

- Película para recordar… ‘Memorias de África’ y ‘Antonia’.

- Actor… Héctor Alterio, padre.

- Actriz… Juliette Binoche.

- Animal… Cualquier pájaro.

- Color… Rojo.

- Libro predilecto… Cualquiera de Galeano.

- Coche que tiene… Un Renault Scénic.

- En cuestión de cocina se muere por… Las coles de Bruselas.

- La canción que le levanta el ánimo se titula… ‘Gracias a la vida’.

- En su relación con las personas no soporta… La falsedad.

- Por el contrario, valora… La honestidad.

- Siente envidia sana por… Mis amigas madres que disfrutan.

- Rasgo que le define… La constancia.

- Su gran defecto… A veces ver poco al otro.

- Su mejor sueño… Un mundo más justo.

- Cuando le presentan a una persona se fija en… El rostro.

- Los sábados por la noche disfruta… Descansando, si puede ser.

- El rincón favorito de su casa es… Un sofá lleno de cojines.

- De Palencia no aguanta… La siento cobarde ante lo nuevo, lo diferente.

- Y lo que más le gusta de los palentinos es… La sencillez.

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