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ENTREVISTAS

"No me disgusta que algunos ciudadanos consideren feos algunos de mis proyectos"

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El arquitecto Luis Arranz, en la Fundación Maeght de Niza (Francia)
Actualizado 02/05/2017 10:39:51
Jose Rojo

Entrevista Luis Arranz Alguero|Arquitecto

Palentino de vocación, el arquitecto Luis Arranz (Zaragoza, 1951), casado y con dos hijas, mantuvo abierto un estudio en Palencia desde 1978 hasta 2010 y erigió, entre otros proyectos, los tres edificios más significativos de la corriente brutalista en la capital del Carrión: el Museo Arqueológico, la Biblioteca Pública y el Archivo Histórico Provincial.

Arranz, autor de numerosas obras diseminadas por todo el territorio nacional y que actualmente reside en Madrid, subraya que estos tres ejemplos arquitectónicos han envejecido con dignidad. Del brutalismo este arquitecto aprecia “la sinceridad en el empleo de los materiales, el rigor estructural y la frescura de un material moldeable en el que, como en nosotros, se manifiestan las huellas producidas por el paso del tiempo”.

Pregunta. Usted firma varios edificios de estilo brutalista en la capital palentina: la el Museo Arqueológico, la Biblioteca Pública y el Archivo Histórico. ¿Es la corriente arquitectónica que más identifica a su obra?

Respuesta. Estos tres edificios de Palencia, casi los primeros que construí, constituyen una unidad dentro de mi obra, primero diseñé el Museo, dos años más tarde la Biblioteca y a continuación el Archivo. Durante la carrera, desde los ventanales de la Escuela de Arquitectura de Madrid los estudiantes de mi generación veíamos cómo poco a poco se iba elevando el Instituto de Restauración, la corona de espinas, la obra principal de un gran arquitecto Fernando Higueras, un edificio circular calificado desde su inicio como brutalista. Era apasionante mirar por la ventana mientras oías alguna aburridísima clase teórica. Pronto me di cuenta de que la vida era lo que veíamos a través del cristal, lo que te explicaban con voz monótona era algo que simplemente tenías que superar para poder comenzar a diseñar y construir.

El edificio del Museo es una estructura circular diseñada a partir del círculo inscrito en la irregularidad de un patio de manzana, una forma circular. Y me pregunté: ¿por qué no utilizo ese material que durante toda la carrera había visto emplear en el edificio de Fernando Higueras? Y así lo hice. El hormigón es un material moldeable que sin problemas puede crear formas circulares. Era evidente que era una tentación emplearlo como material casi único de mi edificio.

Luego vino la Biblioteca, que era un edificio ortogonal, lo contrario al Museo, y pensé que hacerlo con este mismo material era un buen ejercicio. Otra consideración era que estaba construyendo a la vez dos edificios culturales, Museo y Biblioteca, con usos complementarios y quise uniformarlos. Por otra parte, me seducía un nuevo reto, el hormigón se había empleado muy pocas veces en contextos históricos, lugares donde prevalecían criterios de mimetizarse con la arquitectura preexistente. Y seguí a otro de los maestros del hormigón, el italiano Carlo Scarpa, con quien comparto que todo edificio debe ser fiel a su época, aunque se trate de una intervención en casco histórico, por lo que el hormigón en estado puro define la fecha de la intervención. Desde luego que no fue fácil y tuve que luchar mucho para que ese material coexistiera con la piedra o el ladrillo.

Estos edificios se construyeron entre 1984 y 1990 y el resto de mi obra es muy distinto. Cuando he podido, he empleado el hormigón en estructura y cerramientos. Una de mis últimas obras, la biblioteca de Badajoz, es de hormigón blanco y el interior del centro multiservicios de Aguilar de Campoo es una inmensa rampa entre pantallas de hormigón visto; ambos, a pesar de ser de hormigón, no pueden ser considerados edificios brutalistas.

Estos tres edificios, el Museo, la Biblioteca y el Archivo, los construí al inicio de mi carrera. He asistido a la travesía del desierto durante la que muchos otros edificios semejantes han sido demolidos y, después de veinticinco años, he tenido la suerte de asistir al proceso que está naciendo en estos años de valoración de esa arquitectura de hormigón. En todas partes se habla ahora de arquitectura brutalista.

P. ¿Por cuál de los inmuebles brutalistas de Palencia, nombrados o no, siente mayor querencia?

R. Evidentemente, por el primero de ellos, por el Museo. Será pasión por el hijo mayor, será que es un edificio casi imposible. Recuerdo que los planos del solar los tuve durante muchos meses sobre un tablero de dibujo en el salón de mi casa.

P. ¿Qué cualidades destacaría de cada uno de los citados?

R. Del Museo, su espacio interior, su luz que penetra en el interior del terreno y haber conseguido utilizar un solar dificilísimo. De la Biblioteca, su funcionalidad, que le permite seguir en primera línea. Y del Archivo, su seriedad y sus proporciones en el contexto urbano.

P. ¿Todos ellos han envejecido con dignidad?

R. Sin dudarlo la respuesta es sí. Treinta años es un periodo muy largo y los elementos tecnológicos deben adaptarse a las nuevas reglamentaciones y deben mejorarse sus prestaciones de seguridad y, sobre todo, su eficiencia energética.

P. La plaza Mariano Timón, que comunica la Biblioteca Pública con el Archivo Provincial, ha sido recuperada como espacio de estancia y vía de tránsito. ¿Qué posibilidades podría ofrecer este rincón a la ciudadanía?

R. Esta plaza nació como un espacio de desahogo y relación para los usuarios de la Biblioteca y el Archivo, un espacio que no se cerró, por un lado, para ponerlo al servicio de la ciudad. Por razones administrativas, no se cedió al Ayuntamiento y se descuidó durante muchos años, pero ahora se ha renovado con la colaboración del Ministerio de Educación Cultura y Deporte, el Ayuntamiento de Palencia y la Junta de Castilla y León, así como con el impulso de María José Sánchez, directora de la Biblioteca, y asociaciones culturales, como el grupo Muriel, que me propuso colocar las esculturas de Mariano Timón, a cuya obra rinde homenaje la plaza. Antes de la restauración, María José ya abrió las puertas de la Biblioteca y realizó actividades en la plaza, incluso conciertos, y resultó que este espacio tiene una estupenda sonoridad. La plaza debe tener un uso funcional que permita atravesar esa manzana y acceder a todo el barrio de San Pablo a la biblioteca, además de ser un espacio de descanso, incluso para los alumnos del colegio de las Filipenses, y un generador cultural, un escenario de actos al aire libre.

P. El proyecto de los Presupuestos Generales del Estado contempla una partida de 300.000 euros para realizar reformas en el Museo Arqueológico, que, supongo, serán dirigidas por usted. ¿Qué obras requiere este centro museístico?

R. Efectivamente espero dirigirlas. Tal y como te comenté antes, en estos edificios de tantos años hay que renovar algunos elementos fundamentalmente: las carpinterías metálicas y los acristalamientos exteriores. Por otra parte, un museo arqueológico es una institución viva que mediante la investigación y las excavaciones amplía sus fondos constantemente y estas nuevas piezas o adquisiciones últimas deben exponerse, lo que implica modificar su museografía.

P. ¿Qué atributos deben apreciar los profanos en arquitectura ante el brutalismo?

R. La sinceridad en el empleo de los materiales, el rigor estructural y la frescura de un material moldeable en el que, como en nosotros, se manifiestan las huellas producidas por el paso del tiempo.

P. ¿Le disgusta cuando el ciudadano de a pie —que algunos hay— considera feo alguno de sus proyectos brutalistas?

R. No, pero me hace pensar que todo en esta vida requiere una labor de explicación y divulgación.

P. También es el artífice del Hogar San José de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados; de la sede provincial de la Junta de Castilla y León, de la rehabilitación del Convento de las Agustinas Canónigas para oficinas municipales; del parking de la plaza Pío XII;.... ¿Por qué ha trabajado tanto en Palencia?

R. Durante todo mi ejercicio profesional he mantenido estudio y una relación constante con Palencia. Son muchos años de profesión y eso se nota. Por otra parte, también he proyectado y dirigido obras en otras ciudades de España. Mi trayectoria profesional se ha centrado mucho en edificios culturales, fundamentalmente en bibliotecas y en menos grado en museos; para ello he tenido que participar en muchos concursos. Realmente en mi estudio siempre se ha estado confeccionando un concurso.

P. Asimismo, es el autor del Museo Calderón de Aguilar de Campoo, un espacio ya clausurado. ¿Le duele que tan sólo haya tenido dos años de vida?

R. Yo aquí solo voy a hablar de arquitectura. En esa obra, encargo del mecenas Abundio Calderón, rehabilité un edifico del siglo XVIII y lo hice con respeto casi arqueológico. Desgraciadamente, el mecenas murió pronto y por supuesto que me duele, pero la única persona que puede y debe responder a esa pregunta es la directora del museo.

P. El centro multiservicios Virgen de Llano de la villa aguilarense, gestionado por la Fundación Personas, también tiene su sello. ¿Diseñar un edificio para personas con discapacidad entraña más dificultades?

R. De nuevo debo contestar afirmativamente, pero en este caso más aún, pues durante las obras este edificio cambió tres veces de uso. La primera idea de Abundio Calderón fue hacer un centro de lesionados medulares, una necesidad social, pues en nuestro país sólo existía el de Toledo, pero limitado a una estancia máxima de seis meses. Este edificio quería ser el primero de España que permitiera la residencia permanente, por ello lo diseñé con accesibilidad total por rampa. Esto no pudo ser y, después de una adaptación a centro de salud, se destinó finalmente para personas con discapacidad psíquica, siempre un tema asistencial, como el fundador lo deseaba. En realidad, el edificio son dos crujías de habitaciones y servicios alrededor de una rampa suave y luminosa.

Personalísimo

"Los palentinos decimos lo que pensamos"

- Signo del horóscopo… Capricornio, evidentemente.

- Vicio confesable… El trabajo y visitar con mi mujer toda la arquitectura posible, bien sea histórica o moderna.

- Película para recordar… No tengo, el cine ha cambiado muchísimo, revisar una ‘peli’ que me gustó me aburre; prefiero lo actual.

- Actor… Lawrence Olivier, se metía tanto en su personaje que era difícil reconocerlo; español, Carmelo Gómez, y lo último de Alfredo Landa.

- Actriz… Sigourney Weaver, con ella nunca me fijé demasiado en ‘Alien’.

- Animal… Todos… Los perros y el caballo, que está tan cerca del hombre.

- Color… Todos, celebro tanto no ser daltónico.

- Libro predilecto… ‘La Ilíada’ y ‘La Odisea’ en edición de Editorial Gredos; la segunda consigue la sonoridad del verso; en esos dos libros está dicho todo.

- Coche que tiene… Un Audi A6 ranchera muy viejo con casi 400.000 kilómetros. Me encariño con ellos y me encanta sacarlos todo su partido; con él no me atrevería a venir solo a Palencia, menos mal que existe el AVE.

- En cuestión de cocina se muere por... La menestra de Casa Damián, pero como eso ya no puede ser, me apunto al lechazo asado de Florencio en Aranda de Duero y los platos de cuchara en general.

- La canción que le levanta el ánimo se titula... Pensaba en ‘Mediterráneo’, pero creo que es más aplicable ‘Resistiré’; quizás ‘Imagine’ y una muy triste pero bellísima y que desde luego no me levanta el ánimo es ‘Romance de Curro ‘el Palmo’, también de Serrat.

- En su relación con las personas no soporta… La mentira.

- Por el contrario, valora... La colaboración.

- Siente envidia sana por… La juventud, como Fausto.

- Rasgo que le define… La perseverancia.

- Su gran defecto… La misma perseverancia que se puede transformar en obcecación, pero cada vez menos.

- Su mejor sueño… Que dentro de cien años persista alguno de mis edificios.

- Cuando le presentan a una persona se fija en… Su grado de apertura y su disposición a colaborar en algo.

- Los sábados por la noche disfruta... En casa con mi mujer.

- El rincón favorito de su casa es… Donde estén los demás y al contrario, donde pueda aislarme

- De Palencia no aguanta… Por más que lo rebusco no encuentro nada significativo.

- Y lo que más le gusta de los palentinos es… Somos gente seria, que decimos lo que pensamos. Otra cosa que me encanta es que con lo pequeña que es la provincia vayas al lugar del mundo al que vayas siempre hay un palentino, bien sea de nacimiento o de vocación, como es mi caso.

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