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CRITICA DE CINE

Alien: Covenant

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Actualizado 25/05/2017 18:55:38
Jose Luis G. Antolín

Nuevo terror intergaláctico

En 1979 y también de la mano de Ridley Scott y con Alien, el octavo pasajero, tuvimos ocasión de llevarnos a una nueva propuesta de terror y además más allá de nuestro universo. A las anteriores propuestas de extraterrestres que nos invadían en aquella ocasión esto se producía cuando de regreso a la Tierra, la nave de carga Nostromo interrumpe su viaje y despierta a sus 7 tripulantes. El ordenador central, “Madre”, ha detectado la misteriosa transmisión de una forma de vida desconocida, procedente de un planeta cercano aparentemente deshabitado. La nave se dirige entonces al extraño planeta para investigar el origen de la comunicación.

Más tarde James Cameron, director de las muy celebradas Abbyss, Titanic y Avatar o las primeras entregas de Terminator tomaba el relevo a Scott y seguía profundizando en aquella propuesta inicial. Después y hasta en 8 ocasiones hemos podido acercarnos a la misma propuesta de terror intergaláctico de la mano de realizadores con un cierto nivel de reconocimiento profesional como lo son David Fincher o Paul W. S. Anderson, entre otros, que mantuvieron al menos un cierto nivel en sus respectivos relatos. Pero también es cierto que luego la saga ha ido perdiendo su carta de naturaleza y proporcionándonos auténticos bodrios infumables.

De nuevo y de la mano del británico Scott, y a bordo de una nueva nave, nos aproxima a una nueva odisea interplanetaria cuando rumbo a un remoto planeta al otro lado de la galaxia, la tripulación de la nave colonial Covenant descubre lo que creen es un paraíso inexplorado, pero que resulta ser un mundo oscuro y hostil cuyo único habitante es un “sintético” llamado David (Michael Fassbender), superviviente de la malograda expedición de Prometheus. Esto, nos lleva a que esta película pueda ser considerada como una secuela de Prometheus (2012) del mismo Ridley Scott.

Con este nuevo Alien, estamos ante la entrega más esteticista y gótica de la historia del serial, que a la vez resulta más disfrutable cuanto más loca y excesiva se muestra, y donde el drama fluye formidablemente y, a diferencia de otras sagas en las que cada película se alarga innecesariamente, ésta lo hace sin una pizca de relleno. Sirve toda la tensión y la acción que el público desea, y algo más, aunque también produce la impresión de ser demasiado convencional.

A la vez, hay que señalar en la parte positiva de que el film está muy bien realizado, con fuerza y potentes interpretaciones tanto de Waterston como de Fassbender. Esta 9ª entrega es como una recopilación de grandes éxitos de los momentos terroríficos de los otros films de la saga. Y nos da la impresión de estar ante una versión interestelar de Viernes 13, con un respetable elenco de actores en el papel de los monitores del campamento y varias bolas viscosas con colmillos actuando como Jason Voorhees.

Hay mucho que apreciar en esta continuación de Prometheus, aunque poco que los fans de la serie no hayan visto antes; es más de lo mismo, lo que es tanto un alivio para los fans como una decepción para aquellos que esperan que podría explorar nuevos terrenos. Un viaje largo, plano y sin lujos que se esfuerza por engancharnos a pesar de sus numerosos y sangrientos golpes.

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