Disponible en
Ir a la versión móvil App para iOS App para Android en Google Play
Síguenos en twitter Estamos en Facebook
Compartir:

TURISMO

El mural de Fredone Fone

FOTO_MURAL_BOADILLA
Actualizado 17/10/2017 12:59:31
Redacción

Un artista brasileño que descubrió la iniciativa de los hermanos Melero en Boadilla de Rioseco desde su país y por las redes sociales, lo que le motivó para colaborar con ellos por el interés que le suscitaba este ‘Arte contra el Olvido’. Lo más reciente y potente de este singular museo al aire libre.

Fredone Fone es un artista brasileño que descubrió la iniciativa de los hermanos Melero en Boadilla de Rioseco desde su país y por las redes sociales, lo que le motivó para colaborar con ellos por el interés que le suscitaba este ‘Arte contra el Olvido’. Para ello, se puso en contacto en febrero de 2016 con Javier y Juan Carlos y les propuso venir a España y realizar la intervención que mostramos hoy, una excelente recreación colorista y alegre que ilumina la calle Mayor de Boadilla de Rioseco.

Hablando Fredone con los Melero cuando aquél contactó con ellos para mostrar su interés en colaborar en Boadilla y les hizo la propuesta, éstos se asustaron un tanto, pues no disponían de presupuesto alguno para sufragar el billete en avión del artista en un viaje desde tan lejos. Pero su sorpresa fue mayúscula al aclararles Fredone que el viaje lo pagaba él mismo y únicamente les pedía la manutención, el alojamiento durante los doce días que durara su colaboración y la pintura para la obra. Asombrados, inmediatamente quedaron de acuerdo y Fredone se presentó en Madrid, ligero de equipaje, después de 12 horas de carretera desde su residencia en la región de Espirito Santo (Brasil) hasta el aeropuerto de Sao Paulo, otras 12 del viaje posterior hasta España y las del tren hasta Villada. Todo esto, el pasado mes de julio.

Doce días en Boadilla pintando sobre la pared de la finca de Luis Cuevas y Marcelina Criado –por cierto adquirida en su momento por ambos de una curiosa forma, según su testimonio-, con la colaboración de vecinos e incluso de Luis Ángel, el hijo del dueño de la propiedad. Un colorista mural donde antes estuvieron las ruedas almenadas que ahora rodean el cementerio y que a Luis no le gustaban en absoluto: “en ellas tal vez pudiera colgarse alguien”, expresaba, pidiendo a los Melero que se las quitaran. Un mérito el de Luis, volviendo a confiar de nuevo en ellos y admitiendo esta reciente intervención de la que está encantado con los resultados. Más de 70 metros lineales en tres partes, 220 metros cuadrados y muchos kilos de pintura blanca, roja negra y gris para “la nueva piel” de su cuadra de vacas, con las que surtía de leche a todo el pueblo.

No se pierdan este mural: el color apropiándose de Boadilla y revitalizando la Calle Mayor y sus entornos.

Galería

FOTO_MURAL_BOADILLA_2
FOTO_MURAL_BOADILLA_3
Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de ellas. Puedes cambiar la configuración de 'cookies' en cualquier momento.

AceptoMás información