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LIBROS

Un nuevo poemario "silencioso" de Fernando Zamora

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Fernando Zamora, con su nuevo libro.
Actualizado 15/12/2017 11:05:07
Jose Rojo

El nuevo trabajo literario de este artista —pintor, también—, en el que ha recopilado poemas de distintas épocas, agrupándolos en tres temáticas complementarias y a su vez distintas (“Puntos de vista”, “Tratado de conservación” y “Soledad soluble”), es más discursivo y en él el humor “gris” está latente.

“Mi poesía es silenciosa y, además, dicha con palabras balbuceantes —a veces—, entrecortadas, insinuantes y algunas veces pretenciosas (…). Mi poesía no es declamatoria; incluso resulta muy difícil de leer en voz alta ante un auditorio. Creo que mi poesía es más intimista”. Así definía su escritura poética Fernando Zamora en la entrevista que concedió en abril de 2008 al periódico CARRIÓN. Y añadía: “A mí me gusta la poesía que leo yo solo, en mi propio silencio. Yo procuro que mi poesía sea un punto de partida para que el lector, con las palabras que yo le doy, le desencadene un pensamiento, una emoción, un recuerdo, un significado,… y que sea el propio lector el que construya a su vez su propio poema. Reconozco que esto es mucho pretender, pero ése es mi deseo”. Confesiones que Zamora (Palencia, 1939) suscribe hoy al cien por cien en una conversación que mantuvo con este quincenal en días pasados con motivo de la publicación de un nuevo poemario —el noveno, amén de otros “plaquettes” y colaboraciones en otros libros colectivos—, que se presenta bajo el título genérico “Tratado de conservación” y que ha sacado a la luz de la mano del sello palentino Cálamo, editorial que alcanza con este volumen el número 20 de su colección de poesía.

El nuevo trabajo literario de este artista —pintor, también—, en el que ha recopilado poemas de distintas épocas, agrupándolos en tres temáticas complementarias y a su vez distintas (“Puntos de vista”, “Tratado de conservación” y “Soledad soluble”), es más discursivo y en él el humor “gris” está latente. Muestra de ello es el poema titulado “En vacío”: “Cuando se trata de pequeños desperfectos/ el mejor tratamiento es el vacío./ Esta operación se lleva a cabo/ resistiendo la presión provocada inicialmente./ Una vez advertidas las sandeces/ que amenazan tu equilibrio/ elimina aire/ bien sea por arriba (en forma de exabrupto)/ o por abajo (en forma algo jocosa)./ Es sumamente importante/ hacerlo lentamente/ ya que una brusca actuación/ podría ocasionar un efecto irreparable./ Con el fin de renovar/ el aire de la atmósfera/ es recomendable/ olvidarse por completo/ del agente agresor”.

“No es una poesía rítmica, en el sentido clásico, pero es inherente a mi forma de hablar, que es similar a la del resto de las personas. Nos hemos liberado de la retórica innecesaria. Yo intento que mi poesía, salvo la muy experimental, sea fluida”, explica.

La poesía, siempre presente en la sociedad

El autor de “Tratado de conservación” subraya que la poesía siempre debe estar presente en la sociedad. “El hombre está ligado a la poesía como lo está a la filosofía, a la estética o a las matemáticas”, matiza.

Hoy, Fernando Zamora sigue inmerso en sus particulares tablas realizadas con objetos reciclados, en sus libros “imposibles”, en su intimista narrativa, en su fascinante obra pictórica,… “Yo quiero hacer mi propia colección de arte y darle la vuelta al significado de todo, tanto de las palabras como de los objetos”. Esta fue otra de sus respuestas de aquella entrevista de 2008.

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