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ENTREVISTAS

“La sociedad se enriquecerá cuando haya una igualdad real entre hombres y mujeres”

Juliana-Luisa
Juliana-Luisa González Hurtado, en el homenaje que se le rindió el 8 de marzo. BRÁGIMO
Actualizado 16/03/2018 10:39:12
Redacción

En septiembre cumple 85 años. Juliana-Luisa González Hurtado (Cisneros, 1933) se licenció en 1954 en Ciencias Químicas por la Universidad de Murcia, donde también obtuvo el doctorado. Fue la primera mujer en dirigir la entonces Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola de Palencia y en estar al frente del vicerrectorado del campus palentino, pero reconoce que nunca se sintió discriminada por sus compañeros.

Miembro de la Institución Tello Téllez de Meneses desde 1975, Juliana-Luisa González recibió el pasado 8 de marzo en el Teatro Principal de Palencia un homenaje con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer.

Hoy, esta ilustre palentina, jubilada, viuda, con tres hijas y tres nietas, que apoya el movimiento feminista, la huelga feminista “y todas las protestas que se celebran en contra de las injusticias sociales”, plasma sus pensamientos y opiniones en el blog ‘Imaginar y crear el futuro’.

JOSE ROJO

Pregunta. Que una mujer estudiase la carrera de químicas en su época resultaría esperpéntico…

Respuesta. Pues sí, pero en ningún momento me sentí marginada. Mi padre era veterinario y tenía unas ideas distintas a la mayoría de los hombres de entonces. Él nos decía: “Hijos, tenéis que ser ciudadanos del mundo”. Y nos crió a todos en igualdad de condiciones. Éramos cuatro hermanos, dos chicas y dos chicos –el pequeño falleció en la época del hambre– y yo soy la mayor de todos, y, por ejemplo, para hacer los recados nos distribuía.

P. Era muy avanzado para la época…

R. Sí, sí. Me he criado más entre chicos que entre chicas y me aclaraba mejor con la manera de ser de los chicos que con la de las chicas. Cuando fuimos a vivir de Palencia a Novelda, yo, que hice infantil en el colegio de Villandrando, tenía 7 años y no había un colegio que aceptara chicas, pero mi padre consiguió que yo pudiera estudiar en uno de frailes, en un sitio especial, no podía salir al recreo,… ¡Era la única chica de todo el colegio! Y precisamente si nos trasladamos a Murcia fue porque mi padre quería que todos sus hijos cursaran estudios universitarios. Y en Murcia vivías situaciones muy machistas; por ejemplo, los hombres podían pasear tanto a su mujer como a su querida sin problemas y a las mujeres se nos tenía prohibido entrar en los bares.

Yo era la única mujer de la universidad y cuando salíamos de clase y nos apetecía tomar algo, íbamos a las peores tabernas y a la trastera de ellas para que yo pudiera entrar envuelta y oculta entre los chicos.

En aquella época, y en Murcia, había poquísimas mujeres que supieran leer o escribir; allí di clases a mujeres para enseñarles.

P. ¿Y cómo se portaban con usted sus compañeros de carrera, siendo la única mujer y en esa época que describe?

R. A Murcia desterraron a muchos catedráticos y profesores por su ideología y a mí me trataron como a cualquier otro estudiante. Y mis compañeros me aceptaron muy bien, de forma muy normal. Jamás me sentí discriminada. Era curioso porque me preguntaban: “¿No estás enfadada por haber nacido mujer?”. Era una pregunta que no tenía contestación.

P. ¿Ha tenido que sacrificar muchas cosas en su vida por haber elegido tener un currículo universitario?

R. No, nada. Durante mis años de universidad viví una situación normalizada, gracias a mi padre, cuya educación fue decisiva para que la igualdad estuviera asumida por todos los miembros de la familia.

P. ¿Qué hizo una vez que finalizó la carrera?

R. Hice el doctorado en Murcia y estuve una temporada trabajando en la universidad. También salí al extranjero a estudiar: a Italia, estuve un año viviendo en Alemania,… Y que una mujer saliera fuera de España a estudiar sí que era insólito en aquellos años de la dictadura de Franco. Después conocí a un chico, que era de Cisneros, y nos casamos.

P. ¿Cómo conoció a su marido?, ¿qué casualidad que fuera de su mismo pueblo natal?

R. Estando viviendo en Murcia, mi madre añoraba mucho Castilla, hablaba mil maravillas de nuestra tierra, y los hermanos adorábamos Castilla sin apenas recordarla. Cuando mi hermana finalizó su carrera, como premio mi padre nos embarcó en un viaje a Castilla; fuimos con un sacerdote y él nos llevó a Cisneros, donde conocí a un chico con el que me carteé durante mucho tiempo hasta que vine a Palencia para casarme con él y nos establecimos en la capital. Él era funcionario de prisiones y, una vez casados, empecé a dar clases en el instituto Jorge Manrique, sustituyendo a un profesor. Luego, hice las oposiciones a cátedra de instituto; las aprobé y estuve unos años en un instituto masculino de Ávila. Y cuando se inauguró el instituto Alonso Berruguete de Palencia, en 1972, el Ministerio de Educación me nombró su directora y ya regresé a Palencia. Después, en 1978 me nombraron directora de la entonces Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola de Palencia, que estuvo a punto de desaparecer, y un año más tarde fui vicerrectora del campus palentino.

P. ¿Cómo se tomaron los profesores del campus que pusieran al frente del mismo a una mujer?

R. Con total normalidad. Todos los hombres que he encontrado a lo largo de mi carrera profesional se han portado conmigo estupendamente. Por eso digo que mi trayectoria ha sido un hecho excepcional; lo cierto es que nunca he tenido ningún problema en ese sentido. Como anécdota, yo cuando me casé, alrededor de los años 60, no podía comprar una lavadora en Palencia sin el permiso de mi marido.

P. ¿Usted se considera feminista?

R. Yo soy defensora de la equiparación de derechos entre hombre y mujeres. Cuando uno va a nacer, no puede decidir si quiere ser hombre o mujer ni su nacionalidad ni su posición. Es el azar y por justicia social el hombre es igual a la mujer. Cualquier discriminación es un acto de injusticia.

Todos los cambios de la historia se han producido con revoluciones y el fin último era convencer a todos de las injusticias que se cometían.

Yo apoyo el movimiento feminista, apoyo la huelga feminista y apoyo todas las protestas que se celebran en contra de las injusticias sociales.

El hombre tiene una manera de ser porque ha sido el actor dominante y la mujer tiene otra. Y pienso que la sociedad se enriquecerá cuando haya una igualdad real entre hombres y mujeres.

P. Desde la época vivida por usted hasta el momento actual, en nuestro país se han producido avances significativos en la igualdad de géneros…

R. Sí, sí, desde luego, pero no los suficientes. Hay que dar más pasos para conseguir una igualdad real. ¡Estamos en el siglo XXI!

P. Cuando le comunicaron desde el Ayuntamiento de Palencia que el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, le iban a rendir un homenaje, ¿qué le pareció?

R. Sinceramente, algo que no resisto son los homenajes o ese tipo de actos. No me gustan nada, lo siento. Pero ante la invitación del Ayuntamiento no podía decir que no y, más, siendo partidaria de la igualdad entre hombres y mujeres.

P. Es una ferviente defensora del reciclaje y de las energías limpias, como lo atestiguan sus investigaciones en materia de ingeniería agrícola…

R. Por supuesto, aunque en España seguimos suspendiendo en el reciclaje y en las energías renovables. Precisamente, en el ingreso en la institución Tello Téllez, en 1975, mi discurso estuvo centrado en el aprovechamiento de la energía solar. Antes había varios centros dedicados a las energías renovables, ahora han desaparecido todos.

Recuerdo que hace años, junto a un par de ingenieros, solicitamos una subvención a la Junta de Castilla y León para construir paneles solares, que nos la aprobaron y finalmente los hicimos, pero luego nadie se preocupó por el resultado final o si habíamos invertido esa ayuda en el proyecto.

P. ¿Qué supuso para usted el ingreso en la ‘Tello Téllez’?

R. Nada. Me eligieron, di el discurso, pero no participé más en ella. Recuerdo que había otra mujer, además de mí; era Casilda Ordóñez.

P. Es autora del blog ‘Imaginar y crear el futuro’, donde plasma sus opiniones sobre la realidad social y económica. ¿Qué le preocupa de la sociedad actual?

R. Montones de cosas. Soy partidaria de que cualquier profesional se jubile a la edad establecida. Yo cuando me jubilé, me dediqué a ser jubilada simplemente. En un momento determinado vi que todas mis hijas tenían un blog y me propuse hacer el mío propio. Lo abrí en 2011 y a eso me dedico. Siempre me ha gustado escribir y cuando lo hago, no me duele nada. Para mí es como un desahogo, como una terapia, y me ha servido para enterarme de muchos temas que desconocía. Francamente, me parece irresponsable no enterarse o no participar. Los ciudadanos podemos cambiar las cosas y si estamos impasibles ante los problemas que nos rodean a todos, no somos culpables de ellos, pero sí, en cierto modo, responsables.

A pesar de la ingente información que recibimos todos, la sociedad se ha vuelto menos participativa.

P. Echando la vista atrás, ¿ha cumplido sus expectativas profesionales?, ¿se siente realizada?

R. Me siento realizada, pero no tenía ninguna expectativa. Todo fue surgiendo sobre la marcha.

P. ¿Y se ha sentido una privilegiada?

R. He sido una privilegiada por haber podido estudiar, por haber recibido la educación de mi padre. Nos educó como ciudadanos del mundo, nos insistió en cursar estudios universitarios, nos transmitió el amor por la música,… tantas cosas.

P. ¿Su marido comulgaba con sus pensamientos?

R. Sí, sí, nunca tuvimos problemas; nos entendíamos muy bien, aunque él decía de la música clásica, que a mí me apasionaba, que era música ratonera. A ambos nos gustaba el cine; éramos socios del cine club Calle Mayor, pero, con mi marido ya fallecido, volví en una ocasión y me encontré tan sola que dejé de ir.

P. ¿Se arrepiente de algo?

R. No, aunque supongo que habré hecho algunas cosas mal.

Personalísimo

“Mi mejor sueño sería que se arreglase un poco el mundo”

- Signo del horóscopo… Virgo.

- Vicio confesable… Me encanta leer.

- Película para recordar… En estos momentos no sabría decirte un título…

- Actor… Me gustan ciertos personajes de películas, pero no me fijo en el nombre de los actores.

- Actriz… Me pasa igual…

- Animal… Me gustan los perros, pero no soy partidaria de domesticar animales.

- Color… Verde.

- Libro predilecto… Leo los libros de una manera muy desordenada; puedo empezar por el principio, por el final o por el medio y volver atrás o delante. Eso sí, prefiero los ensayos a las novelas.

- Coche que tiene… No tengo coche ni carné.

- En cuestión de cocina se muere por… Antes, me gustaba mucho cocinar, pero desde que lo que hago para mí sola no me sale tan bien. Si he de elegir un plato, el pescado.

- La canción que le levanta el ánimo se titula… La música clásica.

- En su relación con las personas no soporta… El egoísmo.

- Por el contrario, valora… La sinceridad.

- Siente envidia sana por… De momento, por nada ni por nadie.

- Rasgo que le define… Ni idea.

- Su gran defecto… Seguro que tengo defectos, pero eso lo tendrían que decir los demás, no yo.

- Su mejor sueño… Que se arreglase un poco el mundo, que no haya desigualdad económica dentro de un país ni entre los países.

- Cuando le presentan a una persona se fija en… Los ojos.

- Los sábados por la noche disfruta… Haciendo lo mismo que cualquier otro día. Hay un día entre semana que vienen a comer mis nietas y el sábado y el domingo también vienen para estar conmigo por la mañana.

- El rincón favorito de su casa es… Donde esté el ordenador.

- De Palencia no aguanta… No hay nada que me moleste.

- Y lo que más le gusta de los palentinos es… No veo rasgos diferenciadores por el hecho de ser de un sitio u otro.

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