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ENTREVISTAS

“Los palentinos somos solidarios, pero sospechamos mucho”

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Gloria Alonso, en el despacho de la sede de Cáritas. BRÁGIMO
Actualizado 03/12/2018 10:20:55
Redacción

Cerca de 2.600 personas en situación de extrema necesidad se benefician anualmente de los programas que desarrolla Cáritas en Palencia, entidad provincial que está dirigida desde hace 14 meses por la palentina Gloria Alonso (1966), una trabajadora social que colaboró activamente durante 11 años en programas de desarrollo con ONGs locales de Colombia y Guatemala, antes de su regreso a su país natal, hace ahora 9 años.

“En mi casa Cáritas era prácticamente una militancia, porque mi padre –Santiago– es un voluntario histórico”, relata la responsable de esta organización, a quien le preocupa, sobremanera, que España sea el segundo país europeo, seguido de Rumanía, en mayor desigualdad entre ricos y pobres, según un informe de la fundación Foessa, un estudio que también revela que los españoles nos estamos instalando en la precariedad.

JOSE ROJO

Pregunta. Lleva tan sólo 14 meses en la dirección de Cáritas…

Respuesta. Poco tiempo, aunque a mí ya me parece un mundo (risas). Es un cargo que designa el obispo, valorando el currículo, y que no tiene remuneración económica; es voluntario. Aunque en Cáritas hay personal técnico contratado, pero todos ellos participan del ideario de esta organización y, por tanto, están muy vinculados a la Iglesia.

Cáritas no es un ONG, sino la parte organizada de la Iglesia que atiende la acción caritativa de la misma, como así se define en sus estatutos. Las ‘Cáritas’ han nacido de las parroquias y su fin es atender a las personas de la sociedad que puedan estar en situación de mayor necesidad.

P. Pero a la hora de prestar esa atención no se mira el ideario del beneficiario…

R. No, no, por supuesto que no. En Cáritas se atiende a todas las personas, independientemente de las religiones que profesen.

P. En los tiempos que corren, ¿Cáritas es una entidad imprescindible?

R. No sé si imprescindible. Cáritas es una entidad que siempre ha existido y que de una manera organizada ha ido dando distintas respuestas en distintos momentos.

Creo que ahora mismo el ámbito de la acción social en España a nivel de legislación y de desarrollo de políticas ha cambiado muchísimo y no tiene nada que ver la Cáritas de los años 80 o 90 a la de los años de crisis que estamos empezando a remontar en los datos macroeconómicos sólo, ya que no está siendo superada a nivel social.

Cáritas ha ido evolucionando y hoy se sitúa como una entidad que está ahí desde esa identidad de atender a las personas de nuestro entorno que pueden estar en una situación de necesidad y que a veces no pueden llegar a los circuitos de los servicios sociales por distintas causas. Tenemos muy claro que nosotros no somos servicios sociales y que la responsabilidad de garantizar los derechos ciudadanos la tienen los servicios públicos. En todo caso, somos subsidiarios.

Por ejemplo, no todas las personas están empadronadas en el lugar donde viven y por esa razón no pueden acceder a los circuitos de los servicios sociales; están también los ‘sin papeles’… Éstos son dos de los colectivos que se acercan a Cáritas, y también a otras organizaciones.

P. ¿Qué programas se desarrollan en el marco de la organización que usted dirige?

R. En este momento hay 25 equipos de Cáritas parroquiales, 14 en la ciudad y 11 en la provincia. Ésta es la red del programa de acogida, el primero de entrada al resto de los recursos de la organización y en él valoramos las necesidades de cada hogar, lo denominamos así, hogar, porque en un mismo domicilio pueden vivir varias familias. Y colaboramos en cubrir sus necesidades básicas: alimentación, pobreza energética, ropa,… El ropero se coordina desde el Centro de Acogida de Transeúntes para ofrecer un mejor servicio; sería caótico contar con un ropero en cada parroquia.

P. Entonces, siguen manteniendo el servicio de recogida de ropa…

R. Sí, sí. Toda la ropa se recoge en el citado centro, en el albergue, que es donde se realiza su clasificación y que está abierto durante todo el día.

Lo que ya no recogemos son enseres, muebles o juguetes porque parecíamos el Punto Limpio.

P. ¿Por qué han dejado de recoger juguetes?

R. Lo hemos decidido este año porque tenemos stock. Además, Cáritas no centra el trabajo que realiza con las personas necesitadas en campañas concretas, sino que estamos durante todo el año prestándoles atención.

Sólo entregamos juguetes el día de Reyes, y a las parroquias que los demanden para los hijos de las familias que lo soliciten les enviaremos lo mejor de lo que haya. El año pasado sólo recogíamos juguetes nuevos o en perfectas condiciones y había muchos casos en los que nos entregaban artículos defectuosos. Y la gente que tiene necesidad no tiene por qué conformarse con lo que le entregamos, y menos con los juguetes para Reyes. De todas formas, el esfuerzo de Cáritas tiene que ir dirigido a otras acciones.

P. Hábleme del resto de esas acciones…

R. Tenemos un programa de infancia en el centro San Marco de la capital palentina y otro en el centro de día ‘El Castillo’ de Guardo. El primero, con 30 plazas, se basa en el apoyo escolar y va dirigido a menores escolarizados con dificultades para insertarse en la dinámica escolar. Y el centro de Guardo presta atención a los menores de familias en situación de riesgo –derivados del CEAS– después de salir del centro escolar; también, se les proporciona comida de lunes a viernes.

También contamos con un programa de alfabetización para personas adultas con el fin de que obtengan los títulos educativos básicos exigidos y también asesoramos a las familias acerca de cómo organizar su economía familiar y la crianza de sus hijos.

Otro servicio que prestamos es el Centro de Acogida a Personas Sin Hogar, que es un lujo para los transeúntes por sus instalaciones y, también, porque desde él también pueden acceder a otros recursos de Cáritas, siempre que se interesen por ellos, tales como la orientación laboral y búsqueda de empleo, un novedoso servicio que tiene mucha demanda.

P. ¿Cuántas personas han pasado este año por el albergue?

R. Desde enero hasta principios de noviembre han pasado alrededor de 600 personas y la mayoría de ellas ya tiene estudiado el circuito de albergues de la región y de toda España. En Palencia el albergue está abierto permanentemente y en él pueden quedarse 2 o 3 días si están de paso, pero si están pendientes de realizar algún trámite administrativo o están enfermos, la estancia puede prolongarse hasta 15 días o un mes.

También acogemos a aquellos internos de la cárcel con permisos penitenciarios de tercer grado que no tienen vínculos familiares o un lugar donde quedarse. Estamos comprobando que, en algunos casos, cuando los propietarios de pisos en alquiler se enteran de su situación, se les desaloja por el hecho de ser expresidiarios, algo que no ayuda nada a su reintegración social.

Por otro lado, hemos constatado que a este servicio de acogida acuden más personas con enfermedades mentales. Un tema que nos preocupa y que habría que solucionar derivándoles a centros especializados en salud mental.

P. Hoy, ¿los pobres son más pobres?

R. Según un estudio de la fundación Foessa (Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada), dependiente de Cáritas, la desigualdad entre las personas con poder adquisitivo y las que atraviesan una situación desfavorecida ha aumentado en España en los últimos 10 años como hacía décadas que no ocurría, siendo el segundo país europeo, después de Rumanía, en desigualdad. Eso es una barbaridad. La crisis ha agudizado las causas de ese distanciamiento entre ricos y pobres, que ya venía de años atrás. En estos últimos 5 años consecutivos de recuperación, España crece económicamente, pero la desigualdad va aumentando.

Ese informe también revela que los españoles nos estamos instalando en la precariedad. Antes los ‘mileuristas’ eran los que estaban en lo más bajo del escalafón y ahora la mayoría se pelean por serlo. Hemos dado un salto para atrás en cuanto a expectativas y nos conformamos con lo que tenemos, controlando los gastos para no caer más abajo, porque el mercado laboral no nos permite otra cosa. Esto conlleva a la desesperanza. Hoy, el empleo es un producto de lujo y si trabajas en lo que quieres, te ha tocado la lotería.

En estos ciclos económicos que estamos viviendo, el soporte de las ayudas entre los integrantes de un núcleo familiar, que suponía un colchón para muchos, ha adelgazado. Hoy, las familias están en peores condiciones de abordar la crisis, no ya sólo la propia, sino la de nuestro entorno.

Asimismo, impera más el individualismo y ya se habla de una sociedad desligada. Y las personas que están solas tienen menos posibilidades de sobrevivir en una situación de crisis que las que están acompañadas. Esto no lo pienso yo, lo constata el estudio de Foessa.

P. La llegada de migrantes preocupa a la sociedad en general y la discriminación se palpa en el ambiente. ¿Le inquietan las voces exaltadas que rechazan la integración de otros pueblos?

R. Sí, porque son visiones parciales y desde el miedo. En la provincia de Palencia hemos perdido población migrante y hoy conviven con nosotros poco más de 600 migrantes. Además, no es verdad que todos los recursos sociales se destinen a ellos. Aquellos que lo creen viven una realidad distorsionada.

P. ¿Qué situaciones vividas le tocan más la fibra sensible?

R. Yo realizo más el trabajo burocrático de Cáritas, pero hay historias personales en todos los programas que desarrollamos que te encogen el corazón. Por ejemplo, en el programa de infancia tenemos más demanda que las que podemos cubrir. Aunque, a la hora de la selección de los usuarios de todos nuestros servicios, procuramos ser lo más equitativos posibles.

P. ¿Los palentinos somos gente caritativa?

R. Somos solidarios, pero sospechamos mucho. Y no nos damos cuenta de que la solidaridad entra en el ámbito de la gratuidad. No es dar por dar, porque, incluso, desde Cáritas hacemos un seguimiento de lo que se entrega, a quién se le entrega y si realmente lo necesita.

Personalísimo

“Dicen que soy muy concienzuda”

- Signo del horóscopo… Creo que soy géminis.

- Vicio confesable… Me encantan los frutos secos.

- Película para recordar… ‘Un lugar en el mundo’.

- Actor… Richard Gere.

- Actriz… Julia Roberts.

- Animal… El caballo.

- Color… Azul.

- Libro predilecto… ‘Sabiduría de un pobre’, que habla de San Francisco de Asís.

- Coche que tiene… Un Citroën C-3.

- En cuestión de cocina se muere por… El calabacín relleno de atún.

- La canción que le levanta el ánimo se titula… Me gusta y me ayuda escuchar música religiosa. Suelo escuchar mucho a Ain Karem.

- En su relación con las personas no soporta… La desconfianza.

- Por el contrario, valora… La confianza.

- Siente envidia sana por… Tener cerca niños da mucha ternura.

- Rasgo que le define… El trabajo. Dicen que soy muy concienzuda.

- Su gran defecto… La impaciencia.

- Su mejor sueño… Salud para las personas más próximas.

- Cuando le presentan a una persona se fija en… Cómo se relaciona, cómo habla,…

- Los sábados por la noche disfruta… Tumbándome en el sofá con el ordenador y con la tele de fondo.

- El rincón favorito de su casa es… Mi habitación.

- De Palencia no aguanta… No hay nada que no aguante.

- Y lo que más le gusta de los palentinos es… Somos recios y muy sanos, en el sentido de que no nos guardamos nada; somos muy espontáneos.

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