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Mediación: herramientas para la vida

abogados2
Actualizado 15/02/2019 11:36:35
Redacción

A lo largo de la vida todos tenemos multitud de conflictos. Es algo inevitable. Conflictos con la pareja, la familia, con los amigos, en el trabajo, con los vecinos… por culpa de un accidente de tráfico o de un incidente en una tienda.

A lo largo de la vida todos tenemos multitud de conflictos. Es algo inevitable. Conflictos con la pareja, la familia, con los amigos, en el trabajo, con los vecinos… por culpa de un accidente de tráfico o de un incidente en una tienda. Con unos compañeros de viaje o debido a una comida en mal estado en nuestro restaurante favorito… El conflicto es consustancial a cualquier tipo de relación y de momento.

La pregunta es: ¿nos enseñan a resolver los conflictos? ¿Existe alguna etapa de nuestra vida, en la familia o en el Colegio, en la Universidad o en el trabajo en la que alguien se toma la molestia de dotarnos de herramientas para saber resolver nuestros conflictos?

Para la gente de mi generación, y por supuesto de las anteriores, la respuesta es absolutamente descorazonadora. Ante un conflicto, por lo general la relación se deteriora o se rompe y la única salida que se baraja es acudir al Juzgado. La Justicia, muchos meses después —incluso varios años si el conflicto llega al Tribunal Supremo— dará la razón a uno en detrimento del otro, y con ello dará satisfacción, o no, a una de las partes. Quizá el problema no se solucione, pero si hay algo seguro es que los litigantes no se volverán a mirar a la cara en mucho tiempo…. o tal vez nunca más.

Afortunadamente esto está cambiando y gracias a determinados impulsos legislativos, el empeño de algunas instituciones del Estado, entre las que se encuentra el propio Consejo General del Poder Judicial, y muchos profesionales del Derecho, convencidos de la necesidad de “desjudicializar” las relaciones en particular y la vida en general, la Mediación está empezando a tomar carta de naturaleza y ya es posible someter un conflicto a Mediación en cualquier parte de España.

Pero es innegable que lo fundamental es formar a las nuevas generaciones para saber manejar los conflictos y resolverlos por ellos mismos. Ya hay muchos Colegios —por supuesto que también en Palencia— que han implantado entre los alumnos un programa de “Mediadores” en virtud del cual un grupo de niños es formado en esta disciplina y ayudan a sus compañeros a resolver los conflictos de relación que se presentan entre ellos en el centro escolar.

No se trata solo de enseñar conocimientos y educar en valores. La construcción integral de la persona aconseja dotar a nuestros niños y jóvenes de “herramientas para vivir” y una de ellas, sustancial, consiste en formarlos en las habilidades propias del manejo y resolución de los conflictos que todos nos encontramos en el día a día.

La escucha activa, la empatía, separar a la persona del problema, distinguir entre la mera posición, la necesidad y el interés, ser confiable, generar un espacio de diálogo respetuoso, aprender a buscar el beneficio mutuo, abrir la mente para generar alternativas… son muchas de las herramientas que se necesitan para ir modelando y diseñando un acuerdo satisfactorio para los afectados por la confrontación.

Un conflicto jamás se resuelve con violencia y difícilmente una sentencia puede solucionar un problema. Por eso, es tan importante que las generaciones llamadas a sustituirnos a la vuelta de pocos años, sepan utilizar todas estas herramientas que sirven para construir la convivencia social.

De ahí la iniciativa tan positiva de que los Colegios formen a sus alumnos en “Mediación”, como la manera más inteligente para resolver los conflictos.Teniendo en cuenta que hasta la fecha la formación generalizada en estas herramientas ha sido inexistente, la Mediación en el mundo de los adultos es algo “novedoso”, y su acogida bastante tibia y, en muchas ocasiones, muy escéptica.

Por el contrario, para los niños que están siendo formados como “alumnos mediadores” en sus Colegios, que carecen de los filtros y los prejuicios que arrastramos los adultos, ejercer de Mediador, ayudar a sus compañeros a solucionar sus problemas de relación por ellos mismos, es un rol que aceptan con entusiasmo, porque constatan que mejora la convivencia y el clima de la clase.

No me cabe duda de que este camino que se ha empezado a recorrer en la formación de las nuevas generaciones va a redundar muy positivamente en la construcción de una sociedad mucho más dialogante, más pacífica y más fuerte en las relaciones interpersonales.

Pero aun los más entusiastas de la Mediación somos conscientes de que no todo es “mediable”. En estos días, la actualidad nos está hablando de una “Mediación” muy peculiar como noticia política, a consecuencia de la negociación que se está proponiendo entre el Gobierno de la Nación y los partidos independentistas catalanes. Una vez más el lenguaje, lejos de ser una herramienta de comunicación, se está utilizando como un arma de manipulación, ya que la palabra y por tanto el concepto de “Mediación” no están correctamente utilizados.

Estoy convencida de que si los “alumnos mediadores” que conozco tuvieran que mediar en esa situación, levantarían rápidamente la reunión ya que las partes no están legitimadas para negociar sobre materias que se sitúan al margen de la Ley.

La Mediación, es una forma alternativa para resolver los conflictos, cuyo proceso y resultado final tienen que estar siempre dentro del marco de la Ley. Otra cosa distinta podrá ser un apaño, una componenda o directamente un acuerdo ilegal.

Los alumnos mediadores lo saben… parece que el Gobierno, no….

Sonia Lalanda Sanmiguel Especialista en Mediación y Técnicas de Resolución de Conflictos, por la Universidad Complutense de Madrid Miembro Colaborador de IMEDIA