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ENTREVISTAS

“La cultura es frágil como el cristal; necesita cuidados constantes y equilibrios permanentes”

JorgeSanz
Jorge Sanz, con el galardón que le reconoce como mejor gestor cultural de Castilla y León, en la emisora de Radio Aguilar.
Actualizado 28/02/2019 18:37:02
Redacción

“Recibir este premio es un motivo de orgullo pero, sobre todo, de compromiso con la profesión. Es un premio que permite dar visibilidad al oficio de gestor cultural tantas veces oculto y poco valorado”, subraya Jorge Sanz, responsable directo de la planificación global del Área de Cultura y Festejos del Ayuntamiento de Aguilar de Campoo, después de haber sido reconocido mejor gestor cultural de Castilla por parte de su gremio.

Sanz (Valladolid, 1963), casado y con dos hijas, lleva 30 años de servicio en la concejalía de Cultura de la villa galletera, desde la que ha dado vida al Carnaval de la Galleta, Arca (Encuentro de Artistas Callejeros), Aescena (Festival de Artes Escénicas) y al FICA (Festival Internacional de Cortometrajes de Aguilar), entre otros eventos y programaciones.

JOSE ROJO

Pregunta. ¿Recibir el reconocimiento como mejor gestor cultural de Castilla y León por parte de su gremio le enorgullece más, si cabe?

Respuesta. Desde luego es un premio que da GesCulCyL, que es la Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de nuestra comunidad en colaboración con la Cortes de Castilla y León. Recibir este premio es un motivo de orgullo pero, sobre todo, de compromiso con la profesión. Es un premio que permite dar visibilidad al oficio de gestor cultural tantas veces oculto y poco valorado.

Este premio lo recibo yo, pero es un premio a mucha más gente, es de todos los profesionales de la cultura de Castilla y León, especialmente de los que desarrollan su trabajo en el medio rural. Ellos y ellas saben lo difícil y duro que es conseguir programar cultura con escasos presupuestos y con mentalidades que muchas veces no entienden que la cultura no es un gasto sino una inversión puesto que la cultura es cara pero más cara es la ignorancia. Pero también y, sobre todo, es de mis vecinos, es de todos los habitantes de Aguilar de Campoo, desde donde hace ya 30 años ejerzo mi profesión, profesión que amo, pero que sin ellos, sin su apoyo y su respeto no hubiera sido posible llevar a cabo.

P. Enumérenos los tres cometidos básicos de un gestor cultural.

R. Según la Wikipedia el gestor cultural trabaja buscando metas específicas de éxito, pretende siempre mejorar el nivel de la cultura, buscando la cohesión activa entre la sociedad, el sector gubernamental y el privado con los artistas. El trabajo de la gestión de la cultura plantea retos de aprendizaje en áreas diversas como la administración de recursos económicos, formación y comunicación artística.

Personalmente me quedo con lo que el sociólogo y filósofo Zygmunt Barman dice en ‘El arte de la vida’: “… debemos plantearnos retos que sean (al menos en el momento de establecerlos) difíciles de conseguir a bocajarro, debemos escoger objetos que estén (al menos en el momento de su elección) mucho más allá de nuestro alcance y unos niveles de excelencia que parezcan estar tozuda e insultantemente por encima de nuestra capacidad (al menos de la que ya poseemos) en todo lo que hacemos o podemos hacer. Tenemos que intentar lo imposible. Y sólo podemos esperar, sin el apoyo de un pronóstico fiable y favorable (ya no digamos de certidumbre), que mediante un esfuerzo largo y agotador podemos algún día llegar a alcanzar estos niveles y conseguir aquellas metas para, de este modo, ponernos a la altura del reto planteado”.

P. ¿Trabajar para una institución pública ata más a la hora de programar cultura?

R. No ata pero sí te responsabiliza mucho más porque estás gestionando dinero público y tienes que programar para un grupo de ciudadanos mucho más heterogéneo. Se hace más complejo por el hecho de intentar llegar a toda la sociedad y gestionar para que los presupuestos alcancen.

P. A lo largo de sus 30 años de servicio en Aguilar, ¿El apoyo a la cultura de los distintos alcaldes y responsables de la concejalía del ramo ha estado condicionado por sus siglas políticas?

R. Para nada, puedo decir con mucho orgullo que siempre he tenido la complicidad de todos los alcaldes y concejales con los que he podido trabajar. También hemos discutido mucho, pero siempre hemos llegado a un consenso de cara a realizar las actividades de la mejor manera posible. Siempre he contado con su respeto y apoyo.

P. ¿Cómo calificaría el presupuesto que se destina actualmente al departamento en el que trabaja?

R. Los presupuestos en cultura siempre suelen ser pequeños en todas partes. Hay mucha gente que entiende la cultura como un lujo y no como una necesidad. Tenemos que seguir haciendo pedagogía para que sea la propia sociedad civil la que reivindique un aumento en los presupuestos que se dedican a la cultura en nuestro país.

Aguilar es un buen ejemplo en cuanto a lo que se invierte en cultura. Hace 30 años cuando yo empecé a trabajar en el Ayuntamiento no había asignada ninguna partida a esta área. Poco a poco esto ha ido cambiando y el presupuesto dedicado a cultura ha crecido en proporción a la realidad del momento. Aguilar hace un gran esfuerzo y mi obligación es poder gestionar no solamente el dinero aprobado en los presupuestos, sino también implicar a empresas y otras instituciones a invertir económicamente en los proyectos que se realizan en nuestra villa. Un buen ejemplo de gestión sería el Festival de Cine, donde en la última edición se ha llegado a conseguir que casi el 70% del presupuesto sea financiado de manera externa gracias a las aportaciones de empresas y entidades públicas. Si queremos seguir teniendo cultura de calidad tenemos que seguir invirtiendo y conseguir fondos tanto propios como de fuera.

P. El Carnaval de la Galleta, Arca, Aescena y el FICA son los pilares culturales de Aguilar. ¿Cómo se consigue mantener estos eventos, después de 30 años en dos de los casos, sin que decaiga el interés del público?

R. La cultura no puede ni debe ser un ‘copia y pega’. La cultura tiene que estar en un constante proceso de investigación. Nuestra profesión nos obliga a estar al día de lo que ocurre en nuestro sector y, por lo tanto, poderlo reflejar en nuestras programaciones. Mostrarlo, explicarlo, en definitiva “educar”. Para ello tienes que tener un gran “poder de escucha” y tener una gran sensibilidad y empatía no sólo con todas las personas que acuden a las actividades, también con los responsables políticos y con todas las personas que intervienen en el evento. Porque, aunque trabajamos con “lo efímero”, debemos reforzar ese sentimiento y saber que sólo se consigue cuando algo te emociona y te transforma. Hacer sentir que todos formamos parte de la actividad, involucrando a los diferentes colectivos de la sociedad, que ellos por sí mismos sientan y formen parte de la cultura que se realiza en su localidad. Y también siendo perseverante, teniendo paciencia en cada proceso, pero, sobre todo, apostando por la calidad y arriesgando en cada propuesta. Es la única manera de “fidelizar” y hacer crecer al público, sin olvidarnos en hacer pedagogía con los más jóvenes. El hábito cultural se aprende desde que eres pequeño. Yo tuve la suerte de aprenderlo de mi padre y gracias a él me dedico a esta profesión.

El consumo cultural genera más “hambre”, por lo que los platos tienen que ser exquisitos y bien condimentados. El gusto se educa y eso también es parte de nuestra responsabilidad a la hora de programar buscando la excelencia.

P. Describa en una frase lo que para usted representa cada una de estas cuatro citas.

R. Representa mi compromiso con la sociedad en la que vivo, la que me hace crecer acompañado de las personas que la integran.

P. De éstas, ¿cuál es su ojito derecho?

R. No podría decirte, las siento muy mías por todo el tiempo y trabajo invertido en cada una de ellas, los procesos han sido duros pero muy gratificantes por haberme sentido acompañado en todo momento por tanta gente buena. Pero también entiendo que son de todos aquellos ciudadanos que participan de ellas y con ellas. El pueblo es soberano y sabio y al final son los que deciden lo que es mejor. Por ello respeto profundamente todas las opiniones que cada actividad genera.

P. ¿Se le ha extraviado por el camino algún proyecto que no haya podido arrancar o proseguir por desinterés de los gobernantes o falta de medios?

R. Sí, desde luego, tengo en mi oficina un cajón con esos proyectos que nunca pudieron desarrollarse por diferentes circunstancias, y con otras actividades que apenas pudieron ver la luz. De estos últimos recuerdo el Festival de Jazz, TrovAguilar, el Aguilar Folk o el Festival de Títeres, entre otros, y que sólo pudieron celebrarse en muy contadas ocasiones.

Pero todo ello forma parte de un todo, un todo formado por un numeroso puñado de sueños por realizar o recuperar, quién sabe.

P. ¿Tiene entre manos la puesta en marcha de alguna iniciativa con visos de éxito?

R. Sí. Hay un par de proyectos que en breve verán la luz, aunque prefiero seguir trabajando en que cada actividad siga creciendo y adaptándose a los tiempos que nos ha tocado vivir. Ese cajón, del que antes te hablaba, está en constante movimiento.

P. ¿La ciudadanía aguilarense es receptiva ante las propuestas vanguardistas?

R. El público de Aguilar ha podido ver desde propuestas de corte más clásico a espectáculos contemporáneos y vanguardistas, muchos de ellos muy arriesgados, tanto en cine como en artes escénicas. La respuesta siempre ha sido muy positiva y enriquecedora.

P. ¿Qué no encajaría programar en Aguilar?

R. Peter Brook, uno de los directores más influyentes del teatro contemporáneo, dice que “Todo lo que es convencional y mediocre tiene que ver con el miedo”. Así que puedo decir que, a la hora de programar, no soy miedoso.

P. ¿Ha costado implicar a los aguilarenses en las actividades programadas?

R. Los aguilarenses componen una sociedad muy participativa y generosa. El respeto y el trabajo honesto hacen que los resultados sean los que actualmente son con un público implicado y participativo.

P. ¿La dinamización cultural en la villa galletera es una realidad?

R. Por supuesto. Pero esto es como todo, si dejas de pedalear al final te caes, y la cultura es frágil como el cristal, por eso necesita de cuidados constantes y de equilibrios permanentes. Cuidar la cultura es cuidarnos a nosotros mismos.

P. Complete la frase: Una sociedad sin profusión cultural…

R. Es una sociedad enferma y triste.

Personalísimo

“Mi mejor sueño es poder seguir soñando”

- Signo del horóscopo… Aries ascendente Libra.

- Vicio confesable… El chocolate.

- Película para recordar… Un largometraje sería ‘Cinema Paradiso’, que es un homenaje a la historia del cine; y un cortometraje, ‘Alumbramiento’, una auténtica joya.

- Actor… José Sacristán.

- Actriz… Bárbara Lennie.

- Animal… El Águila.

- Color… Azul.

- Libro predilecto… Más que un libro un autor: Milan Kundera.

- Coche que tiene… Un Renault Captur.

- En cuestión de cocina se muere por… Un buen arroz con leche.

- La canción que le levanta el ánimo se titula… ‘Pasa la vida’, de Pata Negra.

- En su relación con las personas no soporta… La falsedad.

- Por el contrario, valora… La lealtad.

- Siente envidia sana por… Viajar.

- Rasgo que le define… La confianza en las personas.

- Su gran defecto… Esa misma confianza en las personas.

- Su mejor sueño… Poder seguir soñando.

- Cuando le presentan a una persona se fija en… La mirada.

- Los sábados por la noche disfruta… De una buena película.

- El rincón favorito de su casa es… Mi sofá.

- De Palencia no aguanta… Los largos inviernos.

- Y lo que más le gusta de los palentinos es… Su nobleza.