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POR CAUCES Y LADERAS

"La dama, hoy"

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Actualizado 01/03/2019 10:39:11
Por cauces y laderas

Hablar de la situación actual y poblacional de la becada, no ya sólo en nuestra comunidad, sino en toda su área de distribución, es algo sumamente complejo dadas las características de la especie. Si tenemos en cuenta que su área de distribución es muy amplia y que se encuentra directamente relacionada con las condiciones climatológicas, rápidamente nos haremos una idea de la dificultad de observar a estas aves en sus migraciones otoñales.

TELLO ANTOLÍN

Hablar de la situación actual y poblacional de la becada, no ya sólo en nuestra comunidad, sino en toda su área de distribución, es algo sumamente complejo dadas las características de la especie. Si tenemos en cuenta que su área de distribución es muy amplia y que se encuentra directamente relacionada con las condiciones climatológicas, rápidamente nos haremos una idea de la dificultad de observar a estas aves en sus migraciones otoñales. Atreverse a decir que la becada goza de buena salud, es una tarea un tanto arriesgada, ya que sólo podemos basarnos en los datos aportados por los cazadores; éstos, si pueden orientarnos de cómo están las poblaciones de aves en la actualidad. No cabe duda de que hay diferentes opiniones sobre si está en declive o no, pero lo que nadie puede negar es que está sufriendo una presión tan fuerte que, de seguir así, en el futuro y a muy corto plazo, esta “enigmática” ave puede estar en serio peligro. ¡Tenemos la obligación de ser prudentes…!

Durante estos últimos años, sin ninguna duda la presión cinegética sobre la “dama” ha aumentado de una forma espectacular por diversos motivos, siendo el más importante la escasez de las que hasta ahora eran las piezas reinas de la caza menor, la perdiz roja, el conejo de monte, la liebre, etc. Muchos cazadores se han dejado seducir por la caza de la “becada”, tras continuos fracasos con las especies antes citadas, y esto ha hecho aumentar considerablemente el número de cazadores que salen al monte en busca de un lance espectacular con una ave que nos seduce cada vez que se levanta delante de nuestros perros en muestra. Cada temporada que pasa, yo, me pregunto, ¡Por ejemplo…! ¿Por qué en zonas donde nunca antes fallaba la presencia de becadas durante todo el invierno ahora no se ve ni un solo ejemplar? ¿Por qué, antes los lugares donde se cazaba una, eran rápidamente vueltos a ocupar por otras, y ahora es casi imposible que esto suceda? ¿Cuántas vemos al final de temporada en comparación con años atrás? ¿Están igualmente especializados los cazadores de hoy en comparación a los de hace unas décadas, perros de gran recorrido, “beepers”, cartuchos de 40 gramos, escopetas de cañones estriados, coches todo-terreno, etc? ¿Alguien se atreve a decir si dentro de las oscilaciones normales en abundancia, los años buenos ya no son tan buenos como los de antes y si los malos son siempre un poco peor? Gracias al C.B.B. Club de cazadores de becadas, comprometidos siempre, desde su fundación a concienciar a todos los cazadores de la “dama del bosque”, de la necesidad de gestionar correctamente la especie según los estudios realizados o por realizar, para garantizar de esta forma una caza sostenible permitiendo a su vez la conservación de la especie.

No obstante, somos conscientes de que hay muchas evidencias que nos aconsejan ser prudentes y no esperar a “curar al enfermo, cuando no haya una solución…” En fin; la caza de especies como ésta merece un esfuerzo decidido en medidas de gestión. Además de todo esto, sólo nos faltan las becadas.