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CULTURA

“Nuestro repertorio incluye canciones actuales, además de las típicas dianas o jotas"

TARAMBANAS
Actualizado 15/03/2019 10:59:56
Redacción

Por el año 2001 nos reuníamos un grupo de diez o doce amigos y conocidos que tocábamos la dulzaina, cada uno por su cuenta, y decidimos juntarnos para ensayar. Buscamos locales y después de dar mil vueltas por diversos lugares aterrizamos en el edificio de la Asociación de San Juanillo. Aquí llevamos ya unos años, donde nos encontramos muy a gusto.

L. ALBERTO LÓPEZ

Pregunta. ¿Cómo y cuándo surge el grupo?

Lucas Cantera. Por el año 2001 nos reuníamos un grupo de diez o doce amigos y conocidos que tocábamos la dulzaina, cada uno por su cuenta, y decidimos juntarnos para ensayar. Buscamos locales y después de dar mil vueltas por diversos lugares aterrizamos en el edificio de la Asociación de San Juanillo. Aquí llevamos ya unos años, donde nos encontramos muy a gusto.

Marcos Montenegro. Parte de nosotros habíamos asistido a cursos de música popular y dulzaina en la Universidad Popular. Allí fuimos unas cuantas temporadas y cuando alcanzamos un cierto nivel decidimos constituir el grupo.

José L. Rastrilla. Con el paso del tiempo el grupo fue creciendo y se fueron incorporando más dulzaineros hasta llegar a un poco más de una veintena en la actualidad.

P. ¿Qué tipo de música tocáis generalmente?

M.M. Básicamente tocamos música tradicional castellana, la música que se transmitía de una generación a otra. El dulzainero era una persona del pueblo, muy especial, por cierto, que solía ser autodidacta o que aprendía de otros y que solía recibir poca influencia externa de otras músicas. Se tocaba en bodas, fiestas de quintos, o fiestas patronales. De aquellas celebraciones nos llegaron una buena parte de las canciones que hoy tratamos de conservar y transmitir.

J.L.R. Pero también vamos incorporando a nuestro repertorio otro tipo de música, además de las típicas dianas, pasacalles, jotas, etc.

L. C. En realidad la dulzaina a lo largo de los tiempos ha ido incorporando canciones que llegaban con los medios de comunicación, con las modas y que no eran precisamente canciones que nacieran de la dulzaina.

P. ¿Se conjuga la dulzaina con otros instrumentos musicales?

M.M. Resulta difícil con la mayoría de instrumentos musicales, pero puede acompañarse con algún instrumento de viento, como el saxo o la gaita. Nosotros hemos tocado algo incorporando al grupo un acordeón.

P. Supongo que si habitualmente ensayáis, ¿os mostraréis en público alguna vez?

L.C. Claro, con bastante frecuencia. A lo largo de los años hemos organizado festivales por los barrios de la ciudad cuando celebraban las fiestas. Solemos ir a residencias de ancianos, a actos benéficos y solidarios con personas de atención especial y siempre que podamos aportar una pizca de ilusión a personas más necesitadas. Hace años hicimos un festival de dulzaina en el que presentamos toda la gama de canciones que la dulzaina ha interpretado a lo largo del tiempo. Por cierto, tuvo muy buena acogida.

M.M. Hemos realizado bastantes intercambios con grupos de dulzaineros de Aranda, Cuéllar, Laguna de Duero, Saldaña, en fin, sería largo citar todos, pero donde nuca fallamos es a la conmemoración de Villalar de los Comuneros.

J.L.R. Nos sentimos muy orgullosos de la primera concentración de dulzaineros ‘Ciudad de Palencia’ que organizamos en la pasada Feria Chica. Asistieron cerca de 200 dulzaineros de todas las provincias de Castilla y León, Cantabria o Madrid. Fue un día extraordinario en el que llenamos de alegría las calles de la ciudad.

P. ¿Qué proyectos de futuro tenéis?

L.C. Habitualmente ensayamos un par de días a la semana y estamos preparados para asistir a cualquier celebración o a cualquier fiesta que nos inviten. Además de estas actuaciones que podríamos considerar como bastante frecuentes, tenemos pensado repetir un nuevo festival similar al que ya hicimos hace años, lógicamente aportando algunas innovaciones.

P. Por cierto, el diccionario de la RAE define al “tarambana” como hombre alocado, de poco juicio. ¿Qué hay de esta definición en vuestro grupo?

M.M. Poca cosa. Sí es cierto que en nuestros orígenes éramos un grupo un tanto alocado en un sentido festivo. Adorábamos la fiesta, las salidas, los pasacalles, los desfiles, la diversión; en fin, toda manifestación de entretenimiento y jolgorio. Con el tiempo nos hemos ido serenando un poco, pero nunca, creo, hubo falta de juicio.

Pues muy bien, aclarado queda. Y muchas gracias por este rato tan agradable compartiendo amigablemente una copita de buen vino. Gracias también, en nombre de los amantes del folclore castellano, a personas y grupos como vosotros que con vuestro esfuerzo mantenéis vivas las raíces musicales de nuestros pueblos.