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LIBROS

La librería Iglesias retorna a su primer emplazamiento

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Los hermanos Maribel y Ángel Iglesias y su madre, Mari Tejada, flanqueando a 'Peridis', el pasado 25 de febrero.
Actualizado 18/03/2019 18:50:28
Redacción

Este icónico establecimiento de la capital palentina, ubicado en la calle Mayor número 80, se ha trasladado el 18 de marzo al 55 de la misma vía

Alguien dijo: “Una librería es una de las pocas evidencias que tenemos en la actualidad de que la gente sigue pensando”. Y mucho de “pensar” ha procurado la icónica librería Iglesias de Palencia a lo largo de sus 56 años de andadura. ¡Y lo que le queda!, ya que, a pesar de que se haya despedido del histórico edificio de la calle Mayor –número 80– donde Afrodisio Aguado abrió en 1913 su librería y que traspasó en 1979 a Ángel Iglesias –fallecido hace 18 años– para que prosiguiera con el negocio del mismo ramo que inauguró en 1963 en la misma vía de la capital palentina, pero enfrente de la escultura que homenajea a la Mujer Palentina –conocida popularmente como “La Gorda”–, la librería Iglesias continuará promoviendo la afición por la lectura y, casualmente, ha vuelto a hacerlo en un espacio cercano a su emplazamiento inicial que abrió sus puertas el 18 de marzo.

Ángel Iglesias, hijo de Idelfonso –impresor vallisoletano que se instaló en Palencia–, fundó su librería siendo novio de María Tejeda, con la que se casó en 1965 cuando ella tenía 20 años. El matrimonio tuvo cinco hijos (Maribel, Ana, Ángel, Ruth y David) y, pocos años antes de que Ángel reiniciara su actividad en el nuevo local, Mary –como así le llaman– ya comenzó a trabajar codo con codo con su marido.

Con 73 años y jubilada desde hace algunos años, Mary ha dedicado más de media vida a esta profesión “vocacional”, según confiesa. “Los años más prósperos los hemos tenido antes de la crisis –2008–. Entonces, vendíamos muchísimas enciclopedias y la editorial Plaza & Janés organizaba unos viajes internacionales maravillosos a los libreros que obteníamos mejores resultados. Con la llegada de la crisis, de la que aún no hemos salido, los viajes se acabaron y notamos un descenso importante de las ventas, sobre todo, a raíz de la salida del ‘e-book’ al mercado, pero, luego, ese boom decayó. Hoy, la gente aficionada a la lectura prefiere los libros en papel; compra y regala en papel”, relata la viuda de Iglesias, a quien le apena abandonar el añejo inmueble –sus propietarios pretenden construir una nueva promoción de viviendas– por el mágico y envolvente ambiente del interior de su tienda, pero, al mismo tiempo, la última inquilina de este vetusto edificio se siente entusiasmada con el traslado al nuevo local de la calle Mayor –número 55– ante el apasionante reto que afrontarán los dos hijos que han tomado su relevo: Maribel, quien lleva trabajando en el negocio familiar desde hace 30 años, y Ángel, quien ha retomado la actividad, pues trabajó con su padre en la distribuidora durante varios años, y que está volcado e ilusionado ante la nueva etapa que se les presenta.

“El nuevo local conserva el sabor de la antigua librería. Allí hemos trasladado todos los muebles que nos han encajado y hemos creado rincones y detalles decorativos que atestiguan nuestra historia librera”, añade la expropietaria del mítico comercio.

Futuro

“Por lo que respecta a la novela, las ventas han descendido, pero tenemos una clientela muy fiel que sigue enganchada al papel. Lo que va a salvar a las librerías son los cuentos, tanto para niños como para mayores, y los libros juveniles, sobre todo, los ‘pop-up’ –desplegables–, los libros de tacto, de sonidos… Los ‘pop-up’ no sólo se compran para el público infantil; hay adultos que están fascinados con este tipo de ediciones y las coleccionan”, subraya Maribel Iglesias, a quien le costó digerir en un principio la idea del traslado, pero ya está plenamente convencida de que hay que pasar página y dar continuidad al negocio en otro espacio –distribuido en dos plantas–, donde ofrecerán nuevas prestaciones al cliente y permitirá a sus nuevos dueños organizar eventos relacionados con la lectura, así como presentar de una manera más cómoda las novedades.

El último escritor que firmó libros en la librería Iglesias fue “Peridis”, que se pasó por el legendario establecimiento el pasado 25 de febrero y que seguramente ratifica una de las célebres frases del inimitable Groucho Marx: “Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro”. Pues eso: ¡a imitar a este genio del humor!