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CAPITAL

Ser alcalde de Palencia

Marcelo_de_Manuel_y_Heliodoro_Gallego
Actualizado 17/05/2019 14:18:42
Redacción

Heliodoro Gallego Cuesta (PSOE) fue alcalde de Palencia entre los años 1991-1995 y 1999-2011. Marcelo de Manuel Mortera (PP) ocupó ese mismo cargo en el período 1995-1999. Ambos exregidores han aceptado la invitación del periódico CARRIÓN para compartir con los lectores lo que significó para cada uno de ellos gobernar la ciudad.

Los dos contestaron a las siguientes preguntas:

1. Se invierten días en diseñar un programa electoral… Y, de repente, tras los comicios, es elegido alcalde... ¿Recuerda que se le pasó por la cabeza cuando pisó por vez primera el despacho?

2. ¿Cuáles son las situaciones más difíciles que vivió al frente del Ayuntamiento?

3. ¿Y aquel proyecto que pudo ser y no fue?

4. Siempre se dice que más allá de las disputas dialécticas en el ejercicio de la política, se tienen buenas relaciones con los representantes de otras formaciones. ¿Con quién se tomaba “unas cañas” cuando terminaba el pleno y quién era su mano derecha?

5. Nunca debí... Complete la frase.

6. ¿Cómo se cuidan las relaciones de amistad o familia cuando se es alcalde “a tiempo completo”?

HELIODORO GALLEGO

1. Se invierten muchas horas, sobre todo, si es un programa municipal como debe ser, es decir, participativo y contando con las personas y con las distintas asociaciones y colectivos. Un programa electoral tiene que ilusionar y no tiene que tener matices excesivamente personalistas porque no consigues que la gente lo sienta como propio. El municipalismo es tener a la gente cerca, que te hagan sugerencias y que éstas vayan plasmadas en ese contrato. ¿Qué es lo primero que te pasa por la cabeza? El compromiso que adquieres y poner toda la carne en el asador para no fallar a la gente.

2. Como en la vida, hay alegrías y otras cosas que no dejan de ser tristes. La que realmente me llegó al alma, fue la explosión de Gaspar Arroyo. Poco tiempo después de suceder ya estaba allí y mi primera impresión fue que había ocurrido algo muy grave y que había víctimas. Hay que tener que interiorizar eso y, al mismo tiempo, tener la cabeza un poco despejada para gestionar ese conflicto con el apoyo de todos y dar respuestas a una situación francamente difícil.

3. Bueno, siempre hay proyectos. Para un alcalde lo más importante es que los ciudadanos tengan empleo y empleo de calidad. No obstante, se hizo mucho en materia de infraestructuras y siempre quedan cosas por hacer. Tengo la conciencia tranquila porque desde la alcaldía lo que se tiene que buscar son los apoyos, los consensos y la armonía con otras administraciones, pero no siempre se es responsable; al final son otras administraciones, básicamente el Gobierno y la Junta, que tenían que haber llevado a cabo algunos de los temas que se les planteó y que no hicieron realidad. El AVE está en Palencia, sin embargo, me hubiera gustado de otra manera.

4. Después de terminar el pleno, normalmente, tomábamos algún café o alguna caña los del grupo político para rematar algunos aspectos que se habían debatido. A mí la política no me ha generado enemigos dentro de los adversarios. He hablado con todos los portavoces de los diferentes grupos políticos en el despacho y fuera del despacho. Por otro lado, mi mano derecha era el grupo. Era un grupo diverso, con mucho empuje y había que intentar sacar lo mejor de cada uno. Para mí el grupo político fue como una familia.

5. Tengo la conciencia tranquila y creo que, con errores y con aciertos, siempre hice lo que creía que beneficiaba a Palencia por encima de cualquier otra consideración.

6. Es una gran dificultad. Un alcalde tiene que dedicarse a tiempo completo al ejercicio de la alcaldía y no puede decir que eso es muy comprometido, que no le permite desarrollar otras esferas de la vida. A veces, gestionarlo es difícil porque los amigos de verdad son los que están cuando triunfas y en los infortunios. Y es cierto que a veces, en la política, surgen amigos de conveniencia; pero yo siempre he pretendido, no sé si lo he conseguido, distinguir el trigo de la paja.

MARCELO DE MANUEL

1. A trabajar. Contábamos con un programa repleto de ideas, proyectos y algún sueño y con un equipo de concejales magnífico llenos de ilusión y capacidad, ahora lo que tocaba era trabajar.

2. Las que no dependían solo de nosotros, que eran muchas. El Ayuntamiento contaba con muy pocos recursos y hasta la cosa más pequeña necesitaba la colaboración, sobre todo económica, de otros organismos, instituciones, empresas o personas a las que convencer… se convertía en una lucha titánica diaria.

3. Sueños muchos, pero en concreto hay gran un proyecto al que dedicamos muchas horas, viajes y reuniones. Fue el Palacio de Congresos y Exposiciones “La Tejera”. Tenía que haber sido un revulsivo importante y necesario para la actividad económica de Palencia. Una vez conseguido lo más difícil, que era una gran parte de su financiación, incomprensiblemente pasados los años uno no sabe que fue del Palacio de Congresos y del dinero.

4. Es lo que hacíamos normalmente, aunque eran pocas cañas, pues si los días eran largos, los de pleno eran eternos y, además, sin darnos cuenta, seguíamos hablando de trabajo. Mis manos derechas eran todos, cada uno con su tema, su responsabilidad y competencia.

5. Agradezco la pregunta, pues en esos años de mucho trabajo, de estar en muchos sitios a la vez, de no parar de hablar de tantos temas, seguro que más de una vez dije o hice algo que no debí. Ahora puedo y pido disculpas a todos aquellos a los que pude molestar. En mi intención estaba hacer, quizá equivocadamente algunas veces, lo mejor para Palencia, pero nunca la de ofender o molestar gratuitamente a nadie. Es más, a todos los palentinos les tengo que estar siempre agradecido de haberme dado la oportunidad y el honor de ser su alcalde.

6. Es difícil, pero mis amigos, que siempre fueron los mismos, mi familia y especialmente Rosa, mi mujer, siempre tuvieron hacia mí la generosidad, el cariño y la comprensión, que nunca olvido, para hacérmelo todo más fácil.

Firmado por P.G.R.