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CULTURA

Diez claves para una construcción sostenible

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Actualizado 20/05/2019 13:20:51
Redacción

"La arquitectura, como sector relacionado con la industria, evoluciona continuamente gracias a la innovación, e investigación, para poder ofrecer mejores edificios donde vivir".

Artículo firmado por Vanesa Ezquerra

Las 10 tendencias que, desde mi punto de vista, van a vertebrar las construcciones de los próximos años son las siguientes:

1. Extrema eficiencia energética

El usuario de esta década, ya sabe que su casa no tiene por qué consumir tanta energía para garantizar el confort térmico interior. La incorporación de una buena capa de aislamiento (5 cm. ya no es suficiente) es fundamental para garantizar que la energía que introducimos en nuestras casas no se escape. Esta conciencia sobre la eficiencia energética es resultado de la implantación de la Certificación Energética de los Edificios, allá por el año 2010. Esta es la razón por la que en estos momentos se está observando un aumento exponencial de los proyectos y edificios Passivhaus. En una era donde nos preocupa reducir los gastos fijos de las familia, para poder sobrevivir mes a mes, poder vivir en una vivienda A+, garantiza que los recursos que la familia tendrá que destinar a la calefacción/refrigeración van a ser prácticamente cero.

En este punto, entra en juego la orientación del edificio, Puesto que elegir la orientación correcta del edificio, dependiendo de su uso y zona climática, puede afectar hasta un 30% del consumo energético. Por tanto, la orientación también está relacionada con la eficiencia energética, y por tanto, esta nunca podrá ser extrema, sin una buena orientación. Esta eficiencia energética que ahora todos perseguimos no es exclusiva de las nuevas construcciones, sino que también es posible conseguirlo en edificios antiguos a través de aplicarles una estudiada rehabilitación energética. Gracias la exigencia de reducir las emisiones de CO2, las administraciones regionales, están ofreciendo ayudas económicas, para que las comunidades de propietarios, puedan rehabilitar eficientemente sus edificios, mejorando su calificación en 2 o más letras, y por tanto sus consumos energéticos.

2. Diseño cuidado: eliminación de puentes térmicos

Los puentes térmicos son zonas en la envolvente del edificio que tienen un impacto “medible” en su eficiencia energética. Por tanto, estudiar estos puntos críticos durante la fase de diseño, para su mitigación o eliminación, garantiza que la energía no se escape, y por tanto, reducir los consumos energéticos de este edificio.

3. Confort lumínico

La iluminación natural es unos de los factores ambientales que más condicionan el diseño arquitectónico y constructivo de un edificio. Por lo que tener en cuenta esta premisa a la hora de iniciar la redacción de un proyecto es primordial para ofrecer la mejor experiencia al usuario final, dado que disponer de luz natural es un elemento muy valorado por los usuarios al aportarles confort, bienestar y eficiencia energética.

Unos grandes ventanales bien situados, además de dotar de una buena iluminación y por tanto reducir el consumo de luz artificial, aporta la energía calefactora del sol en invierno. Por otro lado, estudiar la incidencia de dicha radiación solar en verano, dará información al arquitecto, para colocar protecciones solares donde sea necesario limitar el sobrecalentamiento, y por tanto la demanda de energía de refrigeración.

En este punto es muy importante contar con ventanas y vidrios de altas prestaciones, puesto que al no tener especial atención a la hora de elegir estos componentes, vamos a conseguir el efecto contrario: que la energía se escape por las ventanas.

4. Confort acústico

Reducir el ruido es uno de los problemas a los que se enfrentan las personas que viven en las ciudades. Ante esta situación las administraciones públicas han establecido normativas de obligado cumplimiento para mitigar el impacto de este agente ambiental nocivo, causado por la industrialización y la sociedad de confort, perjudicando la salud psíquica y física de las personas.

Algunos arquitectos, concienciados por esta problemática y movidos por el compromiso de diseñar los mejores edificios para nuestro clientes, hemos incorporado el aislamiento acústico dentro de nuestras premisas de diseño. De es modo voluntariamente establecemos valores mucho más restrictivos para el confort acústico, para garantizar que el hogar sea el refugio de descanso y calma, buscado por el usuario final, aunque vivas cerca de un aeropuerto.

Conseguir este confort acústico no es tan difícil, ya que los aislamientos térmicos siempre tienen un considerable factor de aislamiento acústico, y las ventanas certificadas por el Passivhaus Institute, con triple vidrio logran una atenuación acústica del ruido exterior de más de 50 dBa.

5. Diseño boifílico

El ser humano, como ser viviente que es, está ligado a la naturaleza desde el principio de los tiempos. La evolución sufrida durante los 2 últimos milenios, desplazando la forma de vida del medio natural a entornos urbanos, nos ha hecho perder de vista la importancia de los elementos naturales. En este último siglo, donde la mayor parte de la población mundial vive en grandes ciudades, hacer que vivamos envueltos en una actividad frenética, dominados por el estrés y constantemente pendientes del reloj.

Hemos dejado de contemplar la importancia de estar en contacto con la naturaleza, aunque en nuestro interior sigamos notando esta conexión, y cada vez más necesitemos esas escapadas al campo los fines de semana y los puentes. Introducir el diseño biofílico en nuestro diseños es un apuesta por restablecer estos vínculos entre la naturaleza y el ser humano, dado que es insano ignorar el peso que los elementos naturales tienen en nosotros.

El diseño biofílico intenta incorporar la naturaleza dentro de los edificios para que la persona no pierda esa conexión con la naturaleza y mejore su calidad de vida y salud. Introducir los elementos adecuados, se pueden lograr transformar las oficinas tradicionales en lugares mucho mejores para nuestro bienestar físico y emocional, así como para nuestra productividad. El diseño biofílico es mucho más que poner una planta en la oficina. Se trata de crear espacios para ayudar a la gente a desarrollar sus tareas en un espacio que mejore su bienestar.

6. Utilización de materiales sostenibles

En la era de cambio climático, cada vez hay más personas concienciadas con este problema, y se preocupan como pueden poner su granito de arena, para luchar contra este problema mundial. Porque, a estas alturas, ya tenemos claro que si no hacemos algo al respecto, la civilización actual estará avocada a la extinción. Como los edificios son unos de los principales causantes de las emisiones de gases de efecto invernadero, la sociedad empezó a poner en ellos el punto de mira por los años 90 para estudiar qué factores causan esta contaminación y, por consiguiente, buscar una solución eficiente.

Plantear la construcción de los edificios con materiales menos contaminantes, y más sostenibles es vital para que el impacto de las nuevas construcciones sobre el medio sea cada vez menor. De este modo, podremos revertir a medio plazo el daño que el ser humano está causando al medio ambiente.

Por tanto, utilizar materiales más sostenibles y naturales, como la piedra, la pizarra, la madera, nuevos materiales reciclados a partir materiales de la construcción desechados, o incluso fabricar materiales a partir de los residuos generados por la propia fabricación de otros materiales, empieza a tener sentido, dado que de esta forma disminuimos la huella ambiental, de las nuevas construcción.

Utilizar por ejemplo, aislamientos naturales fabricados a partir de fibras de madera procedentes de aserraderos, limpiezas de montes, o de la propia fabricación de mobiliario, es un buen ejemplo. Porque además de cumplir su función aislante, reciclamos residuos naturales, y reducimos el impacto medioambiental de los mismos.

Otra forma de ser sostenible es reciclar materiales o elementos que tenemos en nuestra casa o negocio, para darles un segundo uso, cuando han dejado de ser útiles. Un buen ejemplo es transformar un palé de madera proveniente de una obra en una mesa de café para nuestro hogar.

7. Industrialización y construcción en seco

La industrialización o pre-construcción fuera de la obra permite reducir los residuos “in situ”, y también en la fábrica, gracias al método Lean Manufactory, y, por consiguiente, el impacto medioambiental. Además, al reducir el porcentaje de residuos, también se reduce la cantidad de material prima necesaria, reduciendo los costes de fabricación y aumentando la competitividad del fabricante. Se consideran materiales de construcción en seco, las placas de yeso, paneles de cartón yeso, la madera, los paneles metálicos, y el vidrio. La industrialización también puede llevarse a campo estructural, apareciendo sistemas como los entramados ligeros de madera o el Steel Fraiming, que es otro sistema de entramado, utilizando acero galvanizado.

8. La madera estructural

La madera es el material estrella del siglo XXI. Si en el siglo XIX fue el acero, y en el siglo XX, el hormigón, el resurgir de la madera va a convertirla en el material predominante en este siglo. En la última década ya se observa cómo la madera tecnológica se va colando en las estructuras de las construcciones sostenibles y Passivhaus. La madera GL24h, es una madera estructura, cuyas características estructurales son semejantes a las de acero o del hormigón. La madera ha pasado de ser la cubierta de nuestro merendero a realizar con ellas edificios en altura como el rascacielos HoHo, de 84 metros de altura, que finalizará su construcción este año en Viena.

9. Las energías renovables

La incorporación de las energías renovables en las instalaciones del edificio, para aportar ese escaso consumo de energía, ayuda, además de a reducir la factura energética, a proteger el medio ambiente, dado que eliminamos las emisiones de CO2. Existen alternativas más sostenibles y ecológicas para la producción de calor y agua caliente sanitaria para nuestros hogares y edificios. Desde mi punto de vista, tenemos 2 opciones claras hoy en día: la biomasa y las bombas de calor alimentas por paneles solares.

10. Domótica

Una clara apuesta por la sostenibilidad es incorporar la domótica a nuestros hogares. La interconexión de los objetos y electrodomésticos a través de internet ayuda a mejorar el confort de la vivienda, contribuyendo a una mejor gestión y por tnato la reducción del consumo de energía. Una buena programación logrará que se aproveche al máximo los recursos naturales, como por ejemplo el sol, para reducir las horas de utilización de luz artificial o calefacción. Los sistemas más comunes permiten regular la temperatura interior, la intensidad de la iluminación y el volumen de la música, desde la palma de la mano, a través de nuestro smartphone.