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SOBRAN MOTIVOS

Las mujeres ya no esperamos más

igualdad
Actualizado 02/07/2019 10:13:34
Plataforma por los derechos de las Mujeres de Palencia

Estamos cansadas de esperar que cambie la forma de distribuir el empleo de manera que las mujeres seamos justamente tratadas y no el residuo laboral. Seguimos asqueadas con el desfalco sistemático que se hace del tiempo de las mujeres.

Artículo escrito por Teresa Payo Herrezuelo

Las mujeres que somos más de la mitad de la población nos estamos cansando de esperar a que se nos conceda credibilidad, a que se tengan en cuenta nuestras aportaciones al desarrollo de la humanidad en el arte, la ciencia, el pensamiento, la literatura, los cuidados, etc. Las mujeres estamos hartas de esperar a que el sistema patriarcal (androcéntrico y neoliberal) quiera darse cuenta de las ventajas de la equidad. Las mujeres seguimos esperando que la identidad femenina no se base en encontrar al hombre idóneo para amar. Tampoco queremos, que la maternidad sea destino obligado de la realización femenina. Estamos enfadadas de que nos digan lo que tenemos que hacer con el amor, que siempre es heterosexual, patriarcal y de sometimiento. No queremos seguir esperando que se reconozca la violencia de género como un problema que tienen algunos hombres. Las mujeres pensamos que se debería distinguir entre el derecho a la vida y la libertad de elección de nuestra salud reproductiva y sexual.

Esperamos un cambio de estructuras, que no va a llegar tan pronto pero que hay que salirle al encuentro. El cambio en el tiempo de la espera donde lo íntimo se hace camino. A las mujeres nos cuesta esperar que la sociedad tenga en cuenta nuestras propuestas en el campo de los cuidados, así establecer una economía basada en la responsabilidad igualitaria y no en el desaforado capitalismo, igual que sucede con el necesario cambio en el modelo de sostenibilidad del planeta con políticas acordes con los presupuestos de la vida.

Estamos cansadas de esperar que cambie la forma de distribuir el empleo de manera que las mujeres seamos justamente tratadas y no el residuo laboral. Seguimos asqueadas con el desfalco sistemático que se hace del tiempo de las mujeres. Sin tener en cuenta su trabajo reproductivo no remunerado.

Las mujeres queremos un cambio de apertura emocional donde tengan cabida todas las orientaciones sexuales y amorosas. El modelo imperante de relaciones sexuales (heteropatriarcal y coitocentrista, las prostituidas, también) es desequilibrado donde se cosifica el cuerpo de las mujeres y se mercantiliza su uso.

Una sociedad que no tienen en cuenta las aportaciones de las mujeres en el relato de la Historia está abocada al oscurantismo, no importa que hayamos estado relegadas en un recodo del camino, la realidad nos ha envuelto y es imposible de detener; en caso de diluvio nos empaparemos todas las personas y seremos igualmente Historia relatada. No vamos a dar un paso atrás, no esperaremos eternamente.