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CULTURA

“Soy una enamorada de este proyecto de Boadilla”

Pilar_Cabeza
Actualizado 01/08/2019 12:50:11
Redacción

Asistimos a la instalación en Boadilla de Rioseco de los 'Guardianes de Boadilla', la obra que, junto con 'Los cuatro elementos', 'Nieve en el camino' y 'Lagrimas de Esperanza' eran presentadas a través del periódico CARRIÓN la primera quincena de mayo pasado.

El artista Juan David Urbón es el creador de estas obras con técnicas derivadas de la escultura digital y su enorme competencia expresiva en el campo de la creación plástica. Se encuentra en Italia desde hace varios años y allí ha completado su formación de Licenciado en Bellas Artes (Salamanca 2000/5) y de doctorado (Barcelona 2007/8) con un Máster en Diseño en 3D en la prestigiosa Escuela Big Rock de Venecia -2018-.

Los colosos Alcides y Artemisa forman una unidad y, como decíamos, una de las últimas creaciones artísticas incorporadas a la Galería al aire libre “Arte contra el Olvido” de Boadilla de Rioseco promovida por los hermanos Melero, procedentes de esta pequeña localidad palentina situada entre Villada y Villalón de Campos.

Conversamos con Pilar Cabeza, que representa en este proyecto a David Urbón formando con él un dúo que ha hecho posible que la galería al aire libre cuente con este conjunto “escultórico”. Y lo hacemos durante la instalación en la antigua estación de este pueblecito, de las obras de su hijo —anverso y reverso— de los “vacceos” Artemisa y Alcides.

Pregunta. Creo que fue a través del periódico CARRIÓN, al ver los bocetos de ‘Los Guardianes de Boadilla’ realizados por Juan David, como supiste que estaba colaborando para el proyecto ‘Arte contra el olvido’, ¿fue así?

Respuesta. Sí. Recibí el periódico en mi buzón y al leerlo me enteré de su participación en Boadilla con el artículo que hicisteis sobre la recepción por Javier Melero de las obras que habéis podido ver en esta instalación. No sabía nada y, sorprendida, inmediatamente hablé con él —que vive en el norte de Italia, junto a Venecia, donde realizó el máster de Diseño en 3 D— para interesarme por su iniciativa. Él antes había estudiado Bellas Artes en Salamanca y el doctorado en Barcelona, donde inicia su Tesis. Y fue entonces cuando comprendí que le gustaría que sus obras se trasladaran a la realidad cuanto antes, aunque sus proyectos actuales le obligaban a dilatarlo en el tiempo.

P. Entonces escribiste a Javier Melero de forma confidencial para interesarte por la posibilidad de la instalación, ¿es así?

R. Sí, así fue, y Javier me informó de la forma de realizar el proceso; la posibilidad de proponer a David abrirlo a un crowfunding, que sin duda hubiera sido una opción preciosa para este proyecto por lo que supone de reconocimiento y generosidad en común, pero el plazo para la instalación prevista no se cumpliría con este sistema de financiación colectiva. Me acordé de un rasgo de un bisabuelo de Juan David, Miguel Cabeza, que era un tanto mecenas, pero en estos días no es fácil encontrar este tipo de personas generosas hacia quienes no pertenecen a su familia, y decidí que yo misma podía hacerlo posible, pues considero esto es más importante que hacer un crucero, por ejemplo, o un gasto de otro tipo.

P. Cuando compartiste con él la ilusión de que el proyecto fuera posible, ¿cuál fue su reacción?

R. Pues como los artistas son muy suyos, dudé cómo decírselo por si le parecía una intromisión en su propio proceso y, mientras lo hacía, me emocioné y se me saltaban las lágrimas. Él lo recibió con naturalidad. Y detrás de todo esto había además mucha simbología de nuestra relación madre-hijo en la vida y a lo largo del proceso de su carrera cada uno viviéndolo a su manera. Era un bonito broche ya de adulto a adulto y con un cierto sesgo de mecenazgo. Además, Juan David procede de una familia de Medina de Rioseco y su abuelo Urbón fue una persona positiva para mí. Me hacía ilusión también el reconocimiento a su ayuda con la coincidencia de que las obras se instalaban junto al río Sequillo. Por otra parte, soy una enamorada de este proyecto de los Melero en Boadilla pues me encanta el arte contemporáneo. Me da pena que no haya más apoyo al menos de mantenimiento de los entornos para hacer más cómoda la visita a esta galería al aire libre (segar, quitar zarzas, espigas,...) y tal vez editar alguna guía por parte de la Diputación...

Decidí entonces compartir con él todos los pasos a dar y, después de venir juntos aquí a Boadilla a ver el lugar —creo que fue el pasado 4 marzo— se puso manos a la obra para realizar estos bustos de Artemisa y Alcides que acabamos de instalar. Es una obra realizada sobre aluminio con técnicas digitales muy precisas de escultura digital. Él mismo te lo explicará cuando venga a Palencia. Y, en definitiva, para mí es una suerte haber contribuido sin pretender protagonismo alguno pero disfrutando la gratitud de Francisco Javier Melero Blanco y la generosa acogida de Luis Melero.

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