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CULTURA

Alberto Reguera descubre en Palencia su evolución en los últimos quince años

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Actualizado 16/10/2019 19:15:18
Redacción

Este artista segoviano-palentino no exponía de forma individual en Palencia desde 2004, año en que desembarcó en la fundación Díaz Caneja. La muestra que presenta ahora en el Centro Cultural Provincial, y que permanecerá instalada hasta el 13 de noviembre, contiene 36 obras que descubren su evolución en estos 15 años de ausencia expositiva en la capital palentina.

“A partir de 2014, decidí recuperar el formato plano, pero incorporando lo aprendido durante la década anterior, con estos volúmenes pictóricos. Mi intención ha sido siempre dotar de profundidad a la obra, ya sea en el lienzo o en el espacio en el que compongo mis instalaciones pictóricas”, explica.

“Para mí supone una gran alegría regresar a Palencia, donde tengo tantos buenos recuerdos de la infancia y donde conservo buenos amigos. Además, me viene a la memoria mi familia y el ambiente entrañable de sus amigos que siempre les rodeó”, comenta Alberto Reguera (Segovia, 1961), quien tiene el corazón partido entre su ciudad natal y el lugar donde pasó su niñez y adolescencia —la capital palentina— hasta que inició sus estudios universitarios.

“Palencia es una ciudad amable, tranquila, llena de historia y arte y los paisajes que rodean a la capital son bellísimos. Muchos de esos atardeceres, perdiéndose el sol en la planicie o surgiendo de esos horizontes infinitos, se han quedado grabados en mi memoria para siempre”, recuerda este artista que inauguró el 15 de octubre en el Centro Cultural Provincial la exposición “El horizonte desbordado”, donde muestra, por primera vez en la ciudad donde se crió, sus paisajes abstractos “objetualizados”, pinturas que rozan la escultura al ensanchar sus cantos y trabajar sobre ellos y cuyo frente contiene veladuras a través de las cuales se filtra la luz. Además de estas espectaculares pinturas-objeto que cuelgan del muro, se exhiben otras en las que su creador ha intervenido por todos sus lados y que descansan sobre el suelo configurando una instalación pictórica. Estas creaciones cúbicas aparecen acompañadas en esta exposición por otro tipo de obras en las que comenzó a trabajar a partir de 2008 y que denominó “pinturas en expansión”, que están acomodadas en otros soportes blancos, a veces neutros, sobre los cuales se desliza la pintura que brota de esos abultados paisajes abstractos, adquiriendo vida propia. Estas sinfonías expansivas —una de las señas de identidad del trabajo de Reguera— se interpretan en esta ocasión acopladas al soporte lienzo.

Este artista segoviano-palentino no exponía de forma individual en Palencia desde 2004, año en que desembarcó en la fundación Díaz Caneja. La muestra que presenta ahora en el Centro Cultural Provincial, y que permanecerá instalada hasta el 13 de noviembre, contiene 36 obras que descubren su evolución en estos 15 años de ausencia expositiva en la capital palentina.

“A partir de 2014, decidí recuperar el formato plano, pero incorporando lo aprendido durante la década anterior, con estos volúmenes pictóricos. Mi intención ha sido siempre dotar de profundidad a la obra, ya sea en el lienzo o en el espacio en el que compongo mis instalaciones pictóricas”, explica.

La critica de arte y comisaria Sara Zambrana, quien firma el texto del catálogo de “El horizonte desbordado”, enfatiza en el silencio que transmite la obra de Reguera a través de sus colores blancos y de la pureza de algunas de sus texturas.

De 2004 a 2019

En estos últimos 15 años, el trabajo expansivo de este artista que vive a caballo entre Madrid y París, aunque últimamente hace escalas en el continente asiático, se ha podido ver en el UMAG de Hong Kong en 2015 (primera retrospectiva) y en el Museo Esteban Vicente de Segovia al año siguiente. Sin olvidar su participación en la exposición “Arte contemporáneo en palacio; pintura y escultura en las colecciones reales”, que fue comisariada por Cristina Mur de Viu en el Palacio Real de Madrid; su presencia en el Instituto Cervantes de París y Lisboa, en 2015 y 2019 —la primera fue comisariada por Juan Manuel Bonet—; la performance pictórica con la que inauguró el Hay Festival de Segovia en 2019, año en que también ha exhibido su trabajo en París y Portugal.

Este mismo otoño su obra ha aterrizado en la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Pekín y en el National Art Museum of China.

En estos momentos Reguera también está exponiendo en Hong Kong en una colectiva que conmemora el 20 aniversario de la Karin Weber Gallery, donde ya ha protagonizado tres individuales.

Y para 2020 está preparando una nueva exposición para un museo pekinés.