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ENTREVISTAS

“Intento explorar nuevos caminos expresivos, porque, aún fallidos, siempre aportan conocimiento”

Juan Carlos Matilla-Carrión Digital
Matilla posa delante de la sede del periódico CARRIÓN.
Actualizado 16/10/2019 10:10:48
Jose Rojo

‘La memoria de los árboles’ es el título de la exposición –montada en la Biblioteca Pública de Palencia hasta el 30 de octubre– que le ha servido de excusa al zamorano Juan Carlos (Toro, 1968) para presentar por primera vez su proyecto ‘Árboles de la memoria’: maquetas tridimensionales de árboles diseñadas para ubicarlas en espacios naturales y que complementa con sus particulares cuadernos de apuntes.

Casado y con dos hijos (un niño de 14 y una niña de 10), Matilla ya se considera medio palentino al haber pasado la temporada más larga de su vida en Palencia: ejerce como profesor de Dibujo en el instituto Sem Tob de Carrión de los Condes desde hace 19 años y reside en Grijota.

JOSE ROJO

Pregunta. Siendo zamorano de nacimiento, ¿se considera medio palentino?

Respuesta. En Palencia he pasado la temporada más larga de toda mi vida. Salí de Toro con 18 años, estudié Bellas Artes en Salamanca y luego he estado trabajando en Cáceres, León y Madrid. Y sí, podría decirse que ya me considero medio palentino. Mis hijos son palentinos.

En su momento alguien me dijo que Palencia era una buena ciudad para criar y tenía razón.

P. Con ‘La memoria de los árboles’, la exposición que está instalada en la Biblioteca Pública hasta el 30 octubre, rinde un tributo al rey de los bosques… ¿Una deuda pendiente?

R. La naturaleza siempre ha estado presente en mi trayectoria pictórica y los árboles siempre han formado parte de esa temática. De hecho, hay cuadros de los expuestos que tienen 20 años. Los árboles son el hilo conductor de esta exposición. He recuperado esas obras como una excusa para presentar por primera vez el proyecto ‘Árboles de la memoria’. En él propongo la instalación de inmensas esculturas de árboles en diferentes lugares. El Cerro San Juanillo en Palencia es el inspirador de la idea, pero en torno a este lugar existen multitud de enclaves adecuados para este proyecto.

P. Y esa nueva faceta de diseñar maquetas tridimensionales que no había descubierto hasta ahora…

R. Estas maquetas están realizadas con el plástico PLA, como el de las impresoras 3D, pero empleando una pluma térmica manual, como si fuera un ‘boli’ para dibujar en el espacio, son garabatos espaciales; y eso me ha servido para visualizar tridimensionalmente la idea.

Nunca he hecho esculturas, pero siempre que pasaba por el cerro de San Juanillo de Palencia me decía a mí mismo que ahí faltaba algo y me rondaba la idea de ejecutar una obra que pudiera asentarse sobre él. Y opté por un árbol como un símbolo, al ser un elemento que está presente en casi todas las culturas, religiones y civilizaciones como hito y seña de identidad.

Mi intención ha sido presentar públicamente una solución artística para ese paraje –cerro de San Juanillo–, que se ve tan solitario, sobre todo, al compararlo con el cerro de al lado, sobre el que se asienta imponente el Cristo del Otero. Este tipo de proyectos no deben ser solamente un objeto estéticamente atractivo o espectacular. Se les deberían dotar de una utilidad para integrarlos mejor en el entorno y en la sociedad.

P. Esta muestra artística también se complementa con cuadernos de apuntes. ¿Las exposiciones tienden a romper su estructura convencional?

R. Pues ésta quizás sí rompa el molde convencional. El lugar elegido para instalarla ha sido una biblioteca, que tiene su faceta didáctica. Y esos cuadernos muestran una parte del proceso creativo que raramente enseñamos los artistas. También en el cuadro del Roblón de Estalaya he introducido distintos animales para que los visitantes, especialmente los niños, se entretengan buscándolos. Desde luego que esta exposición ha sido un cambio en mi manera de trabajar y, también, en la forma de exponer, ya que el espectador ve la trastienda de las obras, el proceso creativo. Y eso ayuda mucho a entenderlas.

P. ¿Compaginar docencia y pintura ha sido su máxima aspiración?

R. Ha sido mi máxima complicación [risas], porque es difícil compaginar ambas facetas. No obstante, el hecho de trabajar con gente joven, me aporta energía y es muy enriquecedor, porque también se aprende de ellos, incluso más de lo que yo les pueda enseñar.

P. ¿Se puede vivir del arte en España?

R. Vivir del arte es muy complicado y, más aún, en este país. Hay demasiadas trabas administrativas y el apoyo a la cultura es deficitario. La cultura se considera como algo accesorio y prescindible. Cuando tienen que apretar el cinturón, se recorta en cultura.

Todavía no nos hemos recuperado de la crisis famosa, sobre todo, en la división en la que juego yo. La crisis se ha llevado por delante a una clase media que comenzaba a coleccionar arte.

P. ¿Es complicado organizar este tipo de exposiciones?

R. Participar en exposiciones colectivas es menos sacrificado, pero en las individuales procuras no repetir obra y requieren tu presencia y un mayor esfuerzo a la hora de su montaje y planificación. En ésta he contado con el comisariado de Crís S. Villegas, y el apoyo incondicional de María José Sánchez, directora de la Biblioteca Pública de Palencia, y de su estupendo equipo.

De todas formas, yo intento mantener un ritmo de producción adecuado a mis capacidades para que las prisas no afecten a la calidad de mis trabajos

P. ¿Pinta todos los días?

R. Ya me gustaría… Precisamente, esos cuadernos, de los que he hablado antes, me permiten, por ejemplo, pintar apuntes de acuarela en tiempos cortos. Me gusta la inmediatez y rapidez de la acuarela; me parece un lenguaje muy interesante y muy útil.

P. ¿Usted pinta lo que vende o vende lo que pinta?

R. Tengo la suerte de que mis pinturas suelen conectar bien con el público, pero es cierto que pinto lo que me da la gana [risas]. Tengo 51 años: si no lo hago ahora, ¿cuando lo voy a hacer? No intento ser ortodoxo, ni siquiera mantener un mismo estilo. De hecho, en ‘La memoria de los árboles’ hay unos cuantos cuadros que aquellos que siguen mi obra no los reconocerían como míos. Procuro explorar nuevos caminos expresivos. Aunque resulten fallidos, siempre aportan conocimiento.

P. ¿Cómo trabaja? ¿Fotografía lo que va a pintar, hace un boceto o pinta in situ?

R. Normalmente fotografío, también hago bocetos, pero pintar in situ no me gusta porque me da mucha vergüenza tener observadores.

Con respecto a las fotos, uso mucho la informática: las retoco, las manipulo, las mezclo,… Y una vez que hago eso, lo pinto o lo descarto, es parte del proceso. Hay veces que me invento absolutamente todo. Como dice el escritor Fernando Iwasaki, en las novelas de ciencia-ficción puedes fantasear cuanto quieras, mientras que cuando cuentas algo realista, aunque inventado, debe ser verosímil porque si no, no funcionará. Yo hago lo mismo: puedo inventarme un paisaje, y aunque no exista, intento que sea verosímil, creíble. En pintura siempre se plasma una interpretación de las cosas mucho más personal.

P. ¿Qué es lo que más le cuesta pintar?

R. Lo que no practicamos a menudo, cuesta más y resulta más complejo, aunque un mismo elemento puede complicarse más en una situación que en otras. La técnica que se va adquiriendo con el paso de los años sirve para emplear ciertos trucos que luego te ayudan a resolver cualquier imprevisto que surja en el proceso creativo. También se aprende mucho observando a otros artistas. Pintar es una búsqueda constante. La experiencia te enseña a aprovechar en tu favor los propios errores.

P. ¿Ha pintado el cuadro redondo?

R. Si se refiere al cuadro perfecto, no. El día que lo consiga dejaré de pintar [risas]. En todas las obras siempre hay un pero…y es eso mismo lo que me anima a comenzar el siguiente. Hay cuadros a los que tengo mucho cariño y otros con los que he establecido una relación amor-odio porque te han dado bastante guerra. Aunque tengo que decir que la mayoría de las veces aprendes mucho más de estos últimos.

P. Por lo que cuenta en el proceso creativo improvisa hasta el final…

R. En el proceso creativo siempre van pasando cosas… Aunque tengas una idea preconcebida, el mínimo accidente te conduce a otra situación que a veces mejora lo que habías previsto. El proceso es lo que más me apasiona, y como en todo, el azar tiene mucho que ver.

P. ¿Su obra es un alegato en pro del medio natural?

R. El medio natural siempre me ha producido muchísima admiración y su degradación y destrucción, me afecta, y a veces me inspira. La naturaleza lo es todo; a mí simplemente me emociona.

En mi pintura no busco representar una naturaleza pletórica o exuberante; en muchos casos, busco detalles menos “atractivos” visualmente o utilizo colores apagados. Los mejores textos o canciones no tratan precisamente de temas alegres o preciosistas.

Me interesa más sacar partido estético de la naturaleza muerta que de la tradicionalmente bella; si intentara pintar las naturalezas pletóricas, quizás hiciera el ridículo.

P. ¿Qué alma tiene la naturaleza que usted retrata?

R. Los pintores barrocos españoles centraban su temática en lo pasajero de la vida humana y quizás me he sentido influido por ellos. Intento crear una estética, más que de lo feo, de lo simple, con el fin de transmitir una sensación conmovedora al espectador.

P. ¿Qué zonas de la provincia de Palencia le inspiran más?

R. Al principio, tuve un gran filón en La Nava y en el Canal de Castilla, y aún lo tengo. De cada paseo que realizo por esa zona, que son bastante habituales, me llevo siempre dos o tres ideas. Creo que para buscar inspiración no hay que ir muy lejos: se puede sacar un gran partido de un vulgar charco.

P. ¿A qué artistas, fallecidos y vivos, admira?

R. De los clásicos, me quedo con Velázquez por su tremenda habilidad. Goya, también. Y de los contemporáneos, con Anselm Kiefer, que tiene unas piezas de gran formato tremendamente dramáticas, terribles, que apabullan. Son cuadros que no te dejan indiferente, realmente me emocionan.

P. En noviembre participará en una colectiva en Oporto (Portugal).

R. Sí, sí. También estuve presente en Portugal este verano en la Bienal de Arte de Gaia, que es espectacular.

Ésta de Oporto coincide con las “Inauguraciones simultáneas”, que tiene lugar en la calle Miguel Bombarda y donde todas las galerías inauguran sus exposiciones el mismo día. Portugal es un país emergente a nivel artístico y con una ebullición cultural sorprendente.

P. Y a Zamora se va en diciembre…

R. Si. Más o menos cada dos años expongo en Espacio 36, de Ángel Almeida, quien lleva más de 20 años regentando esta galería de Zamora en una labor casi heroica. Es una persona que se ha ganado el respeto de todos los artistas que exponemos con él.

P. ¿En qué lugar le gustaría exponer a nivel global?

R. En Madrid no he expuesto nunca individualmente y no me importaría. Me han surgido algunas propuestas, pero al final no las vi nada claras y decidí no ir. Será cuestión de tiempo…

Personalísimo

“Procuro disfrutar de lo que tengo en cada momento”

- Signo del horóscopo… Creo que Capricornio. Lo cierto es que no me intereso mucho por estas cosas.

- Vicio confesable… Comer pipas y trabajar en algo que me guste, ambos al mismo nivel.

- Película para recordar… ‘Blade runner’, sin duda.

- Actor… Luis Tosar o Federico Luppi.

- Actriz… Marisa Paredes o Belén Rueda.

- Animal… Como doméstico: el gato. Como silvestre: el martín pescador.

- Color… Amarillo medio anaranjado, acaso con un pelín de blanco. Lo siento, soy pintor.

- Libro predilecto… Cualquiera de Saramago o de Ruiz Zafón.

- Coche que tiene… Un Renault Espace.

- En cuestión de cocina se muere por… El arroz, en cualquiera de sus formas.

- La canción que le levanta el ánimo se titula… ‘Gimme all your loving´, de ZZ Top, o ‘My Sharona’, de The Nack, y muchas más.

- En su relación con las personas no soporta… La prepotencia.

- Por el contrario, valora… La honestidad.

- Siente envidia sana por… Creo que la envidia nunca es sana, es más creo que es el gran defecto del ser humano. Dicho esto, admiro mucho a las personas que sacan todo el jugo a la vida.

- Rasgo que le define… Creo que la paciencia, aunque esto no me corresponde decirlo a mí.

- Su gran defecto… Soy bastante despistado y a veces indeciso, por eso contesto doble.

- Su mejor sueño… ¡No tener pesadillas! [risas]. Ahora en serio: intento que mis anhelos no me quiten el sueño; procuro disfrutar de lo que tengo en cada momento.

- Cuando le presentan a una persona se fija en… En la sonrisa. Cuando nos presentan, solemos sonreír y esa sonrisa creo que dice mucho de nosotros.

- Los sábados por la noche disfruta… Salgo muy poco, eso sí, me acuesto algo más tarde, aunque el domingo madrugo como todos los días. Ambos son signos de que ya me he hecho “mayor”.

- El rincón favorito de su casa es… El patio, seguido de cerca por el sofá.

- De Palencia no aguanta… No es que no lo soporte, pero creo que en muchos aspectos es demasiado conservadora. Como en casi toda Castilla y León miramos demasiado para atrás y muy poco hacia adelante. Los cambios aquí no gustan demasiado.

- Y lo que más le gusta de los palentinos es… Mi experiencia general es que sois de un trato amable y acogedor. Creo que la gente es noble.