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PROVINCIA

La obra de Alonso Berruguete, por EEUU

embajador
Actualizado 20/11/2019 12:01:57
Redacción

Veintitrés obras de Alonso Berruguete (Paredes de Nava, 1489-Toledo, 1561), procedentes del Museo Nacional de Escultura de Valladolid, conforman el grueso de la exposición que se inauguró el pasado 13 de octubre en la National Gallery of Art de Washington bajo el título “Alonso Berruguete: first sculptor of Renaissance Spain” (“Alonso Berruguete: primer escultor del Renacimiento de España”), la mayor retrospectiva sobre el artista palentino organizada fuera de nuestro país y que reúne un total de 45 piezas, entre esculturas, pinturas y dibujos, que han sido cedidas por varios museos y colecciones internacionales.

Veintitrés obras de Alonso Berruguete (Paredes de Nava, 1489-Toledo, 1561), procedentes del Museo Nacional de Escultura de Valladolid, conforman el grueso de la exposición que se inauguró el pasado 13 de octubre en la National Gallery of Art de Washington bajo el título “Alonso Berruguete: first sculptor of Renaissance Spain” (“Alonso Berruguete: primer escultor del Renacimiento de España”), la mayor retrospectiva sobre el artista palentino organizada fuera de nuestro país y que reúne un total de 45 piezas, entre esculturas, pinturas y dibujos, que han sido cedidas por varios museos y colecciones internacionales.

Esta muestra permanecerá instalada en el citado espacio hasta el 17 de febrero de 2020 y ha sido organizada tanto por la National Gallery de Washington como por el Meadows Museum de Dallas, centro que acogerá la misma colección entre el 29 de marzo y el 26 de junio.

El Museo Nacional de Escultura de Valladolid, que alberga las más bellas y numerosas obras del maestro paredeño, ha colaborado en este proyecto expositivo como asesor y principal prestador de obras. “Es una ocasión excepcional para que la figura del artista palentino se valore en su dimensión internacional y, también, para que se dé a conocer el significado de su lenguaje en el panorama europeo.

Es, además, la carta de presentación ante el público estadounidense de Alonso Berruguete, hasta ahora poco conocido al otro lado del Atlántico”, han señalado desde el Ministerio de Cultura, organismo al que pertenece el centro museístico vallisoletano.

Esta exposición es un acontecimiento excepcional, pues es infrecuente que el Estado español permita la salida del país de un número tan notablemente alto de obras de un solo museo, de esta calidad única y tan representativa del patrimonio español.

Entre las piezas que forman parte de la colección escultórica de Alonso Berruguete —hijo del pintor paredeño Pedro Berruguete— trasladada a EE UU, figuran algunas del retablo mayor de San Benito el Real de Valladolid, uno de los emblemas del museo pucelano.

Los comisarios de “Alonso Berruguete: first sculptor of Renaissance Spain” son C.D. Dickerson III, conservador jefe de escultura y artes decorativas de la National Gallery of Art, y Mark McDonald, conservador de grabados y dibujos del Metropolitan Museum of Art.

Por su parte, Wendy Sepponen será la comisaria de la muestra que rinde homenaje al magno escultor paredeño durante su estancia en Dallas.

Con esta exposición el Museo Nacional de Escultura consolida una trayectoria de apoyo a proyectos culturales de interés internacional, que tuvo un hito decisivo en la primera gran exposición sobre escultura del barroco español con “Lo sagrado hecho real”, que se presentó en la National Gallery de Londres y en el Museo de Escultura de Valladolid en el año 2010.

Gran dramatismo

Alonso Berruguete revolucionó el panorama artístico español de su época con un estilo escultórico de gran dramatismo que refleja la estancia del palentino —formado como pintor— en Italia, donde viajó sobre el año 1506, conociendo de primera mano la obra de Miguel Ángel, Donatello, Leonardo da Vinci, Sansovino y Lippi.

En 1518 regresó a España y fue nombrado pintor de corte del nuevo rey, el emperador Carlos V, y con el tiempo se trasladó a Valladolid, donde comenzó a centrarse en la escultura, abriendo un gran taller del que salieron asombrosos retablos decorados con tallas de madera policromada.

El primer escultor del Renacimiento español expresa un mundo de pasión emocional, fiebre expresiva y “terribilità” que combinan la fuerza de lo antiguo y la frescura de lo moderno.