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A PIE DE ARBOL

Jardinillos:Terrorismo Ecológico

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Actualizado 02/12/2019 11:30:50
Flaviano Casas Martínez

Anunciar con bombo y platillo, a todo color y en doble página, la tala masiva de 73 árboles en el Parque de Los Jardinillos de Palencia, causa verdadero terror. La operación arboricida, debidamente calculada y silenciada ante los ciudadanos, revela el desprecio por lo público, por los valores ecológico-ambientales, y por el respeto a un patrimonio que viene sufriendo décadas de agresión constante.

Anunciar con bombo y platillo, a todo color y en doble página, la tala masiva de 73 árboles en el Parque de Los Jardinillos de Palencia, causa verdadero terror. La operación arboricida, debidamente calculada y silenciada ante los ciudadanos, revela el desprecio por lo público, por los valores ecológico-ambientales, y por el respeto a un patrimonio que viene sufriendo décadas de agresión constante.

Después de 20 años de olvido y abandono, después de la masacre cometida en el Parque de El Salón, el Ayuntamiento de Palencia activa las motosierras para “dar salida” a los Fondos EDUSI, destinados precisamente a la SOSTENIBILIDAD y PERMANENCIA de los hábitats, de los ecosistemas…, y para preservar la salud pública y la calidad de vida, entre otros objetivos. La brutal intervención carece de fundamento y justificación en todos los órdenes, ya que al principio anunciaban la poda de ramas secas o enfermas y la tala de algunos ejemplares arbóreos, para concluir finalmente con la corta masiva, apelando a la “excesiva espesura” y a la “inseguridad” en determinadas horas. ¿Cuántos robos o violaciones han sido cometidas en este “enmarañado” espacio?

El abandono permanente del Parque, la desatención en podas y limpieza hasta el extremo de mantener los estanques del circuito acuático en estado de putrefacción, les sirva ahora de pretexto para justificar la millonada de rigor. La tala rasa anunciada goza también del apoyo incondicional del grupo socialista y de la indiferencia de Ganemos, que se abstuvo.

Sin duda el cemento, las constructoras y los políticos están por encima de la conciencia y los intereses de los ciudadanos, los cuales, al conocer por la prensa la masacre anunciada, se lanzaron espontáneamente y sin previo aviso a la calle, cortando el tráfico en la rotonda de la Plaza de León, junto a Correos. La justificación del alcalde no tiene desperdicio: “X número de árboles no pueden ser obstáculo para un proyecto de más de 3 millones de euros”. El edil de Hacienda a su vez, “reveló” que Los Jardinillos son la entrada a Palencia desde las Estaciones, y que “el proyecto hay que hacerlo con criterios técnicos”.

Criterios técnicos y respeto a la PERMANENCIA del Parque, ahí está el quid de la cuestión. Sin embargo, en el proyecto se vislumbra el desastre, la devastación y el finiquito, plasmados en la tala masiva, el hormigón, los parterres, los nuevos “planteamientos estéticos”, las anunciadas “áreas funcionales”, el estilo de “jardín romántico”, la imitación al Campo Grande de Valladolid… Por tanto, tamaña y bárbara intervención arboricida, no responde a criterios técnicos, —la clave fundamental es el árbol—, ni a la permanencia en el tiempo y en el espacio del referido Parque, sino a la justificación de un proyecto y presupuesto injustificables, ya que carecen precisamente de acertados criterios técnicos que garanticen la permanencia, la idiosincrasia y singularidad de este más que centenario Parque.

La inesperada intervención depredadora constituye asimismo un despilfarro de recursos, que degrada además este valioso espacio orgánico de la ciudad. A la par destruye el carácter unitario del Parque y lo divide en fragmentos desconectados, con notable pérdida del valor medioambiental. Este proyecto en su conjunto manifiesta tendencias y actitudes contrarias al principio de SOSTENIBILIDAD, a la calidad de vida ciudadana, y a la participación social.

La regeneración de este espacio, en progresiva y calculada degradación, no se consigue con un desmedido incremento de infraestructuras, tan novedosas como innecesarias, sino reconduciendo la gestión y planificación urbanas en base al MANTENIMIENTO y CONSERVACIÓN, con el fin de satisfacer las necesidades de recreo y esparcimiento, de armonía y belleza paisajísticas, además de preservar en este caso las redes de movilidad existentes.