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CAPITAL

CCOO y UGT promueven una celebración telemática del Día del Trabajador

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Actualizado 30/04/2020 13:58:28
Redacción

El 1 de mayo tendrá una celebración muy diferente a la habitual por la crisis sanitaria. Las manifestaciones virtuales tendrán lugar a las 13:30 horas a través de las redes sociales, a las que las personas podrán subir sus fotos y videos: por la tarde habrá conciertos virtuales y a las ocho, un gran aplauso a los trabajadores sanitarios, fuerzas y cuerpos de seguridad, de supermercados y de otros sectores. Un día en el que los sindicatos pedirán un cambio en el modelo económico y social.

El 1 de mayo de 2020 no contará con reivindicaciones sociales físicas para conmemorar el Día del Trabajador a causa de la crisis sanitaria. Pero en un intento para que esta fecha no pase desapercibida, CCOO y UGT fomentan una celebración telemática en la que se ponga en valor el trabajo de los servicios públicos y, en especial por las condiciones vividas este año, rendir homenaje a los trabajadores de los servicios esenciales.

Las manifestaciones virtuales tendrán lugar a las 13:30 horas a través de las redes sociales, a las que las personas podrán subir sus fotos y videos: por la tarde a las 17 y 20:10 horas habrá conciertos virtuales y ya a las 20, finalizarán los actos con un gran aplauso a los trabajadores sanitarios, fuerzas y cuerpos de seguirdad, de supermercados y de otros sectores. Un día en el que los sindicatos pedirán un cambio en el modelo económico y social.

CONCIERTOS:

17:00 horas.- Concierto Virtual en el que disfrutaremos con la música de Rozalén, Ismael Serrano, Marwan, Sole Giménez, Luis Pastor, Efecto Mariposa, Marisa Valle Roso, Cristina del Valle, Pepe Viyuela, entre otros, y que será presentado por Juan Diego Botto y Olga Rodríguez. Canal de Youtube CCOO Confederal https://www.youtube.com/user/ccoo

20:10 horas.- Concierto virtual de carácter internacional, después del aplauso, que contará con las actuaciones de Víctor Heredia, Inti Illimani, Tico Santa Cruz, Billy Bragg, entre otros. Canal de Youtube CCOO Confederal https://www.youtube.com/user/ccoo

MANIFIESTO 1 DE MAYO/Trabajo y servicios públicos: otro modelo social y económico es necesario.

Celebramos el 1º de Mayo, Día Internacional del Trabajo, en medio del confinamiento motivado por el COVID19, que se ha manifestado con especial incidencia en nuestro país. Todo se ha visto afectado por la extensión de la pandemia: miles de personas han fallecido, nuestro tejido productivo ha quedado gravemente tocado, millones de puestos de trabajo están en peligro y cientos de miles de personas se encuentran sin recursos frente a la nueva crisis.

El COVID-19 está afectando a todo el mundo, aunque lo haga con diferente intensidad, y en todo el mundo se ha puesto en evidencia la fragilidad e injusticia del modelo social y económico imperante. El 1º de Mayo es la mejor ocasión para reivindicar un nuevo orden mundial más justo y solidario que sitúe a las personas y su bienestar por delante de los intereses económicos de una minoría. Es también la ocasión de recordar la memoria de los y las sindicalistas que son perseguidos, despedidos, amenazados o asesinados en cualquier lugar de la tierra por defender ese mundo más justo, en el que el reparto de la riqueza, el valor del trabajo y la libertad sindical van de la mano.

En el actual contexto, Europa debe tener el protagonismo que hasta ahora no ha sido capaz de asumir. La crisis es de tal magnitud que está poniendo en duda los cimientos del logro más importante de nuestro continente: la Unión Europea. Las instituciones europeas deben aceptar que las políticas de austeridad que han impuesto en la pasada crisis han debilitado los mecanismos de protección social y laboral y renunciar a ellas definitivamente para enfrentar la crisis de forma verdaderamente solidaria.

Hasta ahora, a duras penas, se ha alcanzado un acuerdo para liberar una primera partida de medio billón de euros destinados a enfrentar los efectos más perniciosos de la crisis. Pero hace falta más decisión y voluntad política. Necesitamos una verdadera herramienta unitaria de inversión en Europa y una iniciativa fiscal coordinada. En esta coyuntura urge impulsar la capacidad para emitir deuda común que ayude a financiar un gran plan de choque europeo contra la crisis y por la reconstrucción económica. Los sindicatos españoles, junto a la Confederación Europea de Sindicatos, trabajamos en esa dirección, porque no está en juego únicamente la recuperación de las economías nacionales. Está en juego el futuro de la Unión Europea.

En el caso español, desde el primer momento las organizaciones sindicales hemos presentado propuestas para evitar que la crisis destruya empleo y deje en la pobreza más absoluta a amplias capas de nuestra ciudadanía: la promoción y primacía de los mecanismos de ajuste temporal, las suspensiones y reducciones de jornada -a través del mecanismo de los ERTE-; las prestaciones por desempleo a contador cero para todas las personas afectadas, tuvieran o no adquirido el derecho a las mismas; las ayudas y subsidios extraordinarios, etc. Son instrumentos aún insuficientes, pero que han situado la respuesta a la crisis en una vía diferente, centrada en la atención a los problemas de las personas y en una nueva forma de percibir las necesidades de este país.

También en Castilla y León las consecuencias de la enfermedad tienen un rostro dramático. El más terrible es el de las víctimas directas, a quienes honramos. Y en segundo lugar el del extremo deterioro económico y laboral, con la mitad de nuestras empresas sometidas hoy a expedientes de regulación temporal de empleo. Por ese motivo, hemos sabido reaccionar para llegar a acuerdos con el Gobierno y con la patronal, recogidos en el documento firmado el pasado mes de marzo, donde se incluyen medidas para la protección de las personas trabajadoras y desempleadas, para la conciliación de la vida personal, familiar y laboral, para el fomento del empleo, para la prevención de riesgos laborales, para la protección social y otras de carácter financiero. Y por ese mismo motivo acabamos de reclamar un Pacto para la Atención a las Personas Mayores en Castilla y León, donde ser recojan acciones precisas de gestión y de protección para esas personas y para quienes desempeñan su trabajo en esos entornos. Recordemos, por último, que fruto de acuerdos nacidos en el seno del Diálogo Social fue hace tiempo el derecho a la Renta Garantizada de Ciudadanía, que ahora deberá renovarse con urgencia y acomodarse al Ingreso Mínimo Vital que habrá de regularse cuanto antes en el ámbito estatal.

La Pandemia está poniendo de relieve el aumento del paro y la paralización de la actividad productiva que está afectando al empleo y a las rentas salariales de miles de trabajadores y trabajadoras, así como los enormes desequilibrios que padece esta Comunidad Autónoma y que está afectando directamente a la población. Asimetrías que pone de manifiesto un dudoso sistema de atención a las personas mayores, poniendo de manifiesto la necesidad de reorientar y reforzar las políticas sociales de la Comunidad, con unos mejores servicios sociales que amplíe sustancialmente la cobertura de la atención a la dependencia, la ayuda a domicilio, la renta garantizada de ciudadanía, subsidio del programa de integración de Empleo para que nadie se quede atrás y en situación de desamparo.

Pero hay que ir más allá y determinar las líneas de un nuevo modelo productivo y social que siempre hemos reivindicado y que la crisis del coronavirus demuestra que es inaplazable. Más y mejores servicios públicos: sanidad, atención a las personas mayores y a las dependientes, educación, etc. Intervención pública en los sectores estratégicos (energía, suministros, servicios financieros, industria) que garantice, al mismo tiempo, la respuesta ante situaciones críticas y una mayor eficiencia y menor dependencia de un mercado que se articula bajo el principio del máximo beneficio y que carece de sensibilidad ante los problemas de las personas. Inversión en ciencia, tecnología e innovación, que oriente la recuperación hacia un modelo de desarrollo económico justo y medioambientalmente sostenible.

Para todo ello, es necesario un gran pacto estatal y autonómico. Un pacto de Comunidad centrado en las personas que permita una salida rápida y solida de esta crisis que garantice la cohesión social y territorial y que tanto necesitamos. Un Gran Acuerdo que las organizaciones sindicales hemos reclamado en una declaración el pasado día 23 de abril, Día de Castilla y León, que debe contar inexcusablemente con el compromiso del conjunto de fuerzas políticas. Estamos en un momento trascendental en la historia de nuestro país y de nuestra Comunidad Autónoma. Todas las fuerzas políticas, económicas y sociales deben actuar unidas si se quiere estar a la altura de las circunstancias.

Las personas que a pesar del riesgo de contagio y de los deficientes medios de protección están salvando vidas, ayudando a las personas mayores, dependientes y con discapacidad, las que garantizan el funcionamiento de los servicios esenciales que requiere nuestra economía son las verdaderas protagonistas de esta crisis. También lo son aquellas que tele-trabajan y las que se han reincorporado a la actividad, las que han perdido el empleo o no lo tenían y les va a ser más difícil encontrarlo. Todas ellas son un ejemplo y no debemos olvidarlo cuando esto pase. Para recordarlo hoy y siempre, en este Primero de Mayo el movimiento sindical les rinde homenaje.

En tanto que organizaciones internacionalistas y solidarias, somos conscientes de que sólo una respuesta global puede ser la solución a una crisis global. La solidaridad y la colaboración sindical internacional tiene en este momento, en este Día Internacional, más importancia que nunca. Conscientes de que este es un 1º de Mayo especial, atrapados por el coronavirus y el confinamiento, sin manifestaciones en las calles y sin actos públicos, haremos de la movilización de las ideas en centros de trabajo, medios de comunicación y redes sociales nuestra principal manifestación:

1. Reivindicamos un nuevo modelo económico y social cuya prioridad sean los derechos y el bienestar de las personas.

2. Reivindicamos el trabajo como principal factor de cohesión social, ejemplarizado en este tiempo por las trabajadoras y trabajadores de los sectores esenciales y de los servicios públicos, de manera singular por todo el personal sanitario.

3. Reivindicamos condiciones de trabajo dignas y salarios suficientes, y denunciamos las reformas que se hicieron para devaluar y precarizar el empleo.

4. Reivindicamos el papel de la mujer trabajadora en una sociedad más igualitaria y justa. Muchos de los sectores laborales que hoy están salvando vidas, facilitándonos la provisión de alimentos o evitando que se extienda la pandemia, son sectores feminizados, en los que muchas de estas trabajadoras no llegan ni a mileuristas.

5. Reivindicamos, hoy con más fuerza si cabe, una Unión Europea más social y políticamente más unida y más solidaria.

6. Reivindicamos algo que siempre hemos considerado un pilar esencial del Estado de bienestar, los servicios públicos, que sufrieron los recortes durante la gestión neoliberal de la crisis de 2008, con los que algunos poderes autonómicos se han ensañado, y que deben ser considerados un bien social ahora y siempre.

7. Reivindicamos que las políticas públicas (y también privadas) atiendan sobre todo a las personas y sectores más vulnerables. En este sentido, hay que poner en marcha cuanto antes un Ingreso Mínimo Vital coordinado con nuestra Renta Garantizada de Ciudadanía.

8. Reivindicamos un Pacto de Estado y de Comunidad para combatir el COVID19 y reconstruir la estructura económica y productiva, garantizando que no dejamos a nadie atrás. Sindicatos y organizaciones empresariales estamos llamados a jugar un papel determinante en este proceso.

9. Reivindicamos una fiscalidad más justa y progresiva, con una modulación coyuntural y con aportaciones excepcionales en estos precisos momentos, que garantice, por un lado, unos servicios públicos de calidad para asegurar derechos básicos a las personas y una ecuánime distribución de la riqueza y de las oportunidades, y que, por otro, disponga recursos tanto para la lucha contra la despoblación y los desequilibrios territoriales como para la protección económica y social de los colectivos más vulnerables.

10. Reivindicamos una estrategia económica y social para la salida de la crisis acompañada de un cambio de modelo productivo, respetuoso con el medio ambiente y asentado en el empleo estable y con derechos.

¡Viva el 1º de Mayo! ¡Vivan las trabajadoras y trabajadores de todo el mundo!