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A PIE DE ARBOL

Emergencia del cambio climático

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Actualizado 19/12/2019 09:53:52
Flaviano Casas Martínez

Si no actuamos enérgicamente mediante una verdadera revolución energética, la temperatura global experimentará la mayor subida en los últimos dos millones de años, con respecto a finales del presente siglo. La vida de nuestro planeta corre serio peligro, bajo este gran invernadero terrestre.

El cambio climático constituye un estado de alarma y una emergencia a nivel mundial. Para abordarlo se recurre entre otras soluciones a las energías renovables, sin olvidar la voluntad, (otro tipo de energía), de los ineptos mandamases políticos y, sobre todo, de los pueblos y gentes que ven amenazados sus recursos vitales, la salud y los ecosistemas. Solo un puñado de necios y asépticos interesados pretende negar las evidencias climáticas, hecho que induce a la confusión y contribuye a retrasar el abordaje de medidas urgentes.

Si no actuamos enérgicamente mediante una verdadera revolución energética, la temperatura global experimentará la mayor subida en los últimos dos millones de años, con respecto a finales del presente siglo. La vida de nuestro planeta corre serio peligro, bajo este gran invernadero terrestre.

Hace décadas, los movimientos ecologistas daban la alarma climática, y hoy la comunidad científica internacional se siente alarmada por los peligros inminentes que acechan al equilibrio de la Tierra. Al Gore con su película “Una Verdad Incómoda”, junto a una pléyade de científicos y renombrados políticos, nos advierten de la gravedad del calentamiento y de sus dramáticas consecuencias. La justicia climática parte de hechos y cifras fehacientes: un ciudadano de los EE UU emite al año 20 toneladas de CO2, y un africano 0´9.

Excesiva demanda energética, frente a la limitación de los recursos. Destrucción de los bosques (talas indiscriminadas y quemas sistemáticas), incluidas las selvas y la propia Amazonía. Desintegración de los casquetes polares, desaparición de los arrecifes de coral, subida alarmante del nivel del mar, “desiertos verdes”, plantas para “alimentar” coches, transportes a largas distancias, invasión de automóviles, gases industriales fluorados, metano, óxido nitroso, incineradoras, ganadería industrial, acciones de guerra…, conducen al abismo del hambre, de las enfermedades, de las sequías, de las inundaciones…, cuyas consecuencias, la mayoría de las veces, tienen carácter irreversible.

Recientemente el Papa Francisco afirmó que piensa introducir el “Pecado Ecológico” en la moral cristiana. Argumenta que las agresiones contra el medio ambiente, (ecocidio), que afectan a la grave contaminación del aire, de la Tierra y del agua, a la destrucción de la flora, la fauna y los ecosistemas, atentan contra la Casa Común.

Por estos lares, “nuestros” representantes políticos se suman también a la Cumbre del Clima, en calidad de plañideras. Como iluminados a sueldo, imploran más ayudas, (dinero), para contrarrestar los futuros desastres. Mientras tanto malgastan presupuestos, devastando (en proyecto) el Parque de los Jardinillos en Palencia, arrasando arboledas lineales en las carreteras, concediendo Licencia Ambiental a las macro-granjas, permitiendo la incineración de residuos industriales contaminantes…

Las autoridades del ramo destruyen los paisajes, alteran los cursos fluviales, los niveles freáticos, incluso las Montañas y los Espacios Protegidos. Resulta incomprensible el Decreto de la Junta por el que se aprueba la Concentración Parcelaria en la demarcación del Parque Fuentes Carrrionas y Fuente Cobre, sin respetar la condición natural y legal de dicho Parque, ni las Directivas Europeas, ni considerar de hecho los desastres que producirán sus intervenciones al paisaje, a la ganadería tradicional, al turismo, a los aledaños y bellos perímetros urbanos…, y a los ecosistemas característicos de las montañas, especialmente protegidas. Lamentable afirmación en la fecha que celebramos el Día Internacional de las Montañas.

De cara al futuro, el reclamo oficial propagandístico, podría ser: “Ven a verlo y disfrutarlo. En cualquier época del año, te deprimirás”.