Disponible en
Ir a la versión móvil App para iOS App para Android en Google Play
Síguenos en twitter Estamos en Facebook YouTube
Compartir:

MIRADAS LITERARIAS

‘El corazón con que vivo’, de José María Pérez Peridis

Peridis
Actualizado 19/06/2020 10:26:55
Redacción

El escritor, arquitecto y dibujante obtuvo el Premio Primavera de Novela 2020 por esta obra en la que destaca su apuesta por el inmenso valor de la reconciliación.

Dos familias, ambas capitaneadas por médicos, difieren en la ideología. Una es totalmente de derechas, católica, apostólica y romana –la del doctor Honorio- y otra -la de Arcadio- pro Frente Popular, entonces gobernante –desde el 16 de febrero- de aquella España un tanto revuelta y anárquica, abierta y librepensadora. Un corto periodo de gobierno (apenas 5 meses hasta el Golpe de Estado de Franco), que trajo consigo ciertos desórdenes y la quema de algunos edificios religiosos, lo que provocó el furibundo apoyo de la Iglesia a los insurgentes.

Estas dos familias -una residente en Paredes Rubias (Aguilar) y otra en Cubilla del Monte (Quintanilla de las Torres)- eran amigas. El primero de los médicos, Honorio, poseía un pequeño hospital en Quintanilla, y el segundo, Arcadio, era médico titular de Aguilar.

El libro comienza en la Romería que el 16 de julio se celebra junto al santuario de la Virgen del Carmen en Sta. Mª de Nava, junto a Nava de Santullán, en la que los miembros de ambas familias bailan, conversan entre sí y se divierten.

Dos días después, Franco da el golpe de Estado en Canarias y parte desde Marruecos a la península en su insurrección, y al día siguiente ya comienzan a decantarse en todo el territorio nacional los partidarios de ambos bandos. Concretamente en esta zona, ‘capitaneada’ por el general Mola desde la Capitanía General de Burgos, éste ya da instrucciones para reprimir y amedrentar (asustar literalmente, dice) a la población no afín al Golpe para que esté más sometida. Y en Paredes Rubias (Aguilar), una patrulla de Guardias Civiles con el apoyo de los falangistas locales, instala frente al ayuntamiento una metralleta que dispara sin control hacia este edificio en el que están encerrados los munícipes elegidos y uno de los tiros fatuos se escapa y mata a Segundo, un personaje, también derechoso, que observaba todo desde un mirador cercano al ayuntamiento. La culpa se carga a los encerrados (sin éstos haber cogido siquiera las armas) y poco después son detenidos, encarcelados en Palencia y ajusticiados tras un truculento (sin posibilidades de testificar en contra) juicio sumarísimo en la capital. Entre ellos estaba el primogénito -y también médico- de Arcadio, Gabriel.

Por otra parte una de las hijas de Honorio, Esperanza está enamorada del segundo hijo de Arcado y también médico, Lucas, con el que acabará casándose al final de la novela. Y en medio se describen los avatares de la relación entre estas dos familias, las relaciones con algunos de los habitantes de Piedras Negras (Barruelo de Santullán), los viajes a la capital de provincia para múltiples gestiones, la implacabilidad de los sublevados arruinando, vejando y sometiendo a los vencidos; la capacidad -sin temor ni riesgo alguno para ellos- de denunciar impunemente a los sindicados, frente populistas y ‘rojos’ del bando electo de febrero; la falta de ecuanimidad de los juicios celebrados contra éstos; etc. Y la remisión con trabajos forzados o con la asistencia a la División Azul de las penas, o el ansiado apoyo del fascismo europeo de Hitler y Mussolini a ´la causa’, las burradas de Queipo de Llano subiendo del sur de España, la implicación completa de la Iglesia con el Golpe, etc.

Un libro que, situándose en cierto punto equidistante, revela una época deleznable en la que triunfa la ilegalidad sobre la justicia y, por otra parte, en el que la inteligencia suple la incomprensión y el amor la distancia. Un libro para aprender a amar y evitar que vuelvan de nuevo estos tiempos.

Eso sí, hay muchas más aventuras –y desventuras- que cuenta José María con sapiencia: la pobreza, la sed de venganza, la bondad, el sometimiento,... a la vez que el amor, la solidaridad y la empatía en determinados momentos, o el humanismo, la caridad bien entendida, la comprensión...

Léanlo y coméntenlo, ¡merece la pena! ...son 353 páginas que nos harán reflexionar sin duda, no para olvidar, sino para saber dónde no deberíamos volver nunca. Siempre una guerra es un desastre para todos; hasta para los que la ganan, porque les queda un país arruinado y lleno de odio.

Ah, y no se pierdan la entradilla del autor sobre cómo le surgió esta trama en un viaje en el Alvia de Madrid a Santander. Curiosa referencia.