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CAPITAL

Los radares de tramo palentinos reducen la siniestralidad mortal de sus dos carreteras

Foto_infraccion
Actualizado 29/10/2020 11:45:47
Redacción

Durante los tres años anteriores a su instalación fueron registrados 547 accidentes que provocaron 10 fallecimientos y 112 heridos. Sin embargo, en los tres primeros años de su puesta en funcionamiento, Tráfico ha registrado 462 accidentes que han motivado un fallecimiento y 36 heridos. El mayor exceso de velocidad media denunciado y sancionado hasta el presente lo detectó unos de los radares instalados en la carretera CL-613 (Palencia- Sahagún).

El pasado viernes 23 de octubre se cumplieron los tres primeros años de funcionamiento de los radares de tramo instalados por la Dirección General de Tráfico en las carreteras autonómicas CL-613 (Palencia- Sahagún) y CL-615 (Palencia- Guardo). Durante los tres años inmediatamente anteriores a la instalación de estos radares de tramo (2014-2017) Tráfico registró en estas dos carreteras un total de 547 accidentes que provocaron un balance de 10 personas fallecidas y 112 heridos.

Sin embargo, durante los tres primeros años de funcionamiento de los radares de tramo (2017-2020) Tráfico ha registrado en estas dos carreteras un total de 462 accidentes con un balance de una única persona fallecida y 36 heridos. El único accidente mortal sufrido en estas dos carreteras tras la activación de los radares de tramo se produjo el 12 de julio de 2019 en la CL-615 cuando dos turismos colisionaron frontalmente cerca de Villoldo con el resultado de una persona fallecida.

Estos cómputos de daños personales incluyen el seguimiento a los heridos durante las 24 horas siguientes al momento del accidente.

Además del servicio prestado por estos cinemómetros, la Guardia Civil y el helicóptero de la Dirección General de Tráfico no han dejado ni dejarán de vigilar el comportamiento de los conductores a lo largo de estas dos carreteras convencionales.

Denuncias formuladas

Durante estos últimos tres años, la vigilancia practicada por estos radares ha motivado el inicio de 1.403 expedientes sancionadores a otros tantos conductores que han circulado por estos tramos a velocidades medias superiores a los 90 km/h. El número de infracciones detectadas es superior pero el Centro Estrada con sede en León únicamente inicia un procedimiento sancionador cuando todas las fotografías y todos los datos obtenidos por estos cinemómetros de tramo son totalmente nítidos e indiscutibles.

El mayor exceso de velocidad media denunciado y sancionado hasta el presente lo detectó unos de los radares instalados en la carretera CL-613 (Palencia- Sahagún) el 21 de agosto de 2018: captó a un vehículo que circuló a una velocidad media de 163,4 km/h durante un tramo inferior a cuatro km. en el que la velocidad máxima permitida es de 90 km/h.

La conductora responsable de dicha infracción fue sancionada con una multa de 600 euros y con la retirada de 6 puntos.

Funcionamiento de los radares de tramo

Un cinemómetro o radar de tramo es un sistema que controla la velocidad media de circulación a lo largo de dos puntos, distantes entre sí, pertenecientes a una misma carretera.

En el inicio de cada tramo una cámara de visión con capacidad para leer las matrículas registra la hora exacta de entrada del vehículo y le realiza un fotograma. Al salir del tramo, otra cámara sincronizada con la anterior realiza la misma operación y el sistema calcula de inmediato la velocidad media de circulación de cada vehículo a lo largo de todo el tramo controlado.

Las cámaras de estos dispositivos disponen de rayos infrarrojos por lo que pueden funcionar tanto de día como de noche.

Si, tras aplicar un margen de tolerancia, la velocidad media de circulación de un vehículo dentro del tramo es superior a la velocidad máxima permitida a ese vehículo en el mismo tramo, el sistema informático enviará al Centro Estrada de León dos fotogramas y un informe para que decida la posible iniciación del procedimiento sancionador.

Este sistema de control de la velocidad distingue cada tipo de vehículo por lo que conoce su límite específico de velocidad a efectos de formularle la denuncia que, en cada caso, pueda corresponderle a su conductor.

Las infracciones por exceso de velocidad son sancionadas con multas de entre 100 y 600 euros y, en los supuestos más graves, provocan la resta de entre 2 y 6 puntos.

Sin embargo, conforme a lo dispuesto en el artículo 379 del Código Penal, el conductor de un turismo o una motocicleta que circule a velocidades superiores a los 170 km/h por una carretera convencional podrá incurrir en un delito contra la seguridad vial cuya sanción conlleva la privación del permiso de conducción por un plazo de entre uno y cuatro años y, además, con una multa o trabajos en beneficio de la comunidad o prisión de tres a seis meses y con la posibilidad añadida de que el Juzgado decomise el vehículo infractor.

El Convenio entre la Dirección General de Tráfico y la Junta de Castilla y León

La instalación de estos radares fue consecuencia del Convenio que firmó la Dirección General de Tráfico con la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León el 17 de octubre de 2016 con la finalidad de mejorar la seguridad vial de estas dos carreteras autonómicas cuya siniestralidad era especialmente elevada.

Este Convenio ha impulsado en los últimos años la aplicación de diversas medidas piloto sobre estas dos carreteras convencionales tales como las marcas viales verdes o la instalación de novedosas medidas para prevenir accidentes con animales.